¿Son estas igualmente las Palabras de Dios hacia
usted? Y el Señor al igual le responderá: “Te habría dado más...”
La mujer samaritana cuando estuvo en su encuentro
con Jesús en el pozo allí sentado, Él no estaba buscando recibir, Él buscaba
que ella se diera, se alineara en su voluntad para recibir.
·
Juan 4:10-Si
conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de deber, Tú le
pedirías y Él te daría agua viva.
a.
¿Realmente habremos entendido y asimilado que lo que el Señor pide de
nosotros, es para poder impartir sobre nuestras vidas de su gracia y
misericordia para con nosotros?
b. ¿Realmente
habremos entendido y digerido que estábamos en condena de muerte, muerte eterna
y fue Él quien tocó a nuestra puerta para darnos lo que ningún otro impartiría?
¿Por qué será que algunos en su pueblo tienen en
poco lo que ha hecho Dios para con cada uno de nosotros?
Cuando el profeta Natán había enfrentado a David
con su pecado con la esposa de Urías, y al igual enviando a este valiente
(Urías) a su muerte. Dios confronta a David y le hace saber, cuanto te
entregué…:
·
…y como
si esto fuera poco, te habría añadido mucho más.
·
¿Por qué,
pues, has tenido en poco la Palabra de Jehová, y hecho lo malo delante de sus
ojos? (2 Samuel 12:8, 9)
1. “...pues has tenido en poco la Palabra de
Jehová...” muchos en el pueblo de Dios han errado, pecado de
diferentes maneras en este mismo mal o pecado:
a. Muchos no
escudriñan la Palabra.
b. No acatan o
no se sujetan a sus preceptos.
c. No lo aman
sobre todas las cosas.
d. No se esfuerzan
y velan como Él lo ordena.
e. Confunden
con su proceder el testimonio, lo que debería hablar de Jesús.
f. No
esperan, ni se mueven en sus promesas.
g. No bendicen
en vez de maldecir.
h. No
perdonamos como han sido perdonados.
i. Sus
vidas oracionales están si posible fuese medirlo, por debajo del que poco lo
hace, y despertados o motivados a invocar al Señor por sólo crisis o tragedias.
j. El hablar
no bendice ni glorifica al Señor.
¿Cómo algunos reaccionarían a una lista de
controversias con su fe o proceder con los compromisos que tiene para con su Señor?
¿Tratarían de argumentar o se humillarían en admisión y arrepentimiento?
2. “...y como si fuera poco...”
El Señor le
hace saber a David después de haber pecado con la esposa de Urías. Dios enumera
lo que hizo por él:
·
Te hice rey de Israel, un líder
admirado y seguido; un aguerrido guerrero para mi gloria, librando a mi pueblo
de sus enemigos.
·
Te di riquezas, familia,
prosperidad.
David si acaso esto te parecía poco, más te habría
sido sumado; pero, lo he detenido, tú lo has interrumpido.
Nada que procede del trono de Dios puede o debe
clasificarse en poco. Si procedió de su trono, de su abundante gracia, explique
usted, ¿Con qué medida puede usted medir lo que proviene de Dios? ¿Qué
capacidad humana puede si quiera acercarse a considerar que justo no ha sido lo
que ha recibido?
Axioma: todo cuanto procede del trono de Dios
excede lo que merece, es por su abundante gracia que nos alcanza.
No mires lo que posee o le ha confiado Dios a tu
hermano, porque la porción de Él no es la suya. Lo que ha recibido del Señor,
agradézcale por su misericordia y su bien para con usted. La abundancia
o el más de Dios no necesariamente es material o lucro, por ende, examine
aquello que abunda en su persona. Posible es la capacidad de dar,
compartir, amar, servir, una vida sometida al Creador. Un llamado a dada labor
o cualquier área de nuestras vidas que lo glorifiquen a Él.
Porque Dios bendice a todo su pueblo de la
abundancia que Él determina o sabe que nos puede confiar.
Gloria a Dios, que en nuestro Señor no hay errores
y nadie está por debajo o sobrecargado con la impartición del Todopoderoso y
Soberano Dios.
Este es el clamor que debería brotar del creyente,
que se convierta en su realidad. Pedirle a Dios líbralos de tener en poco lo
que Él ha permitido y concede. De lo que ha concedido de su gracia, poder y
bondad. El creyente tiene que peticionar el ser librado, a no ser distraídos y
mantener a través de todo y en todo el cuido o la buena administración de
aquello que les ha confiado.
No tenga en poco nada que le ha dado Dios, sea fiel
en todo lo que ha procedido de su trono de gracia y misericordia. Y mantenga
presente que le coronado de favores y misericordia (Salmo 103:4)