domingo, 11 de noviembre de 2018

¿CUÁL ES SU DENOMINACIÓN? (¿DE QUÉ ES MIEMBRO?)




Gálatas 2:20- Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí…
Lo que usted considera, sus preferencias, tendencias, todo aquello es irrelevante. Usted pertenece al pueblo de Dios, no a sectarismos, al pueblo de Dios y usted lo sirve como parte del “Camino”.
La identidad total de una vida en Cristo, no se sectoriza, está unificado con todos aquellos que profesan una fe genuina en lo estructurado en la Palabra de Dios, no interpretación de hombre; no doctrinas que establecen algo adicional a lo que declara las Sagradas Escrituras, ya que, de ser así, estas no forman parte del “Camino”, es un desvío en el recorrido.
Resulta interesante escuchar a creyentes declarar soy bautista, soy anglicano, soy pentecostal, soy de la iglesia tal… ¿Está herrado expresarse de esa manera? Examine usted y llegue a su determinación en base a la Palabra.
En primera instancia, los discípulos, ¿a qué iglesia pertenecieron? ¿en dónde se congregaban? Todo fue bajo el manto de Jesús, todos por Él eran una nueva criatura e iban en pos de Él.
Los creyentes, los cristianos en los tiempos bíblicos eran conocidos como los del “Camino”. Este era el movimiento cristiano, para estos era un distintivo su manera de proceder y de vivir, nada de lo pasado permanecido a ellos, fueron transformados por el poder de Dios y lavados en la sangre de Cristo Jesús de toda vana religiosidad y tradiciones que los mantenía con un falso sentido de que estaban en paz con el Creador.
         Lo que ha traído las designaciones o denominaciones hasta cierto punto ha sido una separación. Examinemos, cuando eran conocidos como los del “Camino”, ¿cómo habrá sido el saludo? Soy del “Camino”, en otras palabras, acepté a Cristo como Rey y Señor de mi vida o he sido lavado en la Sangre preciosa o poderosa de Jesús. Ninguna denominación fue anunciada, nadie se identificó con nada más excepto que pertenecían al pueblo de Dios, gracias al sacrificio de su Hijo unigénito. Esto era lo único importante a destacar. Y ¿dónde se congregaban? Gracias por preguntar:
·        La iglesia de Jerusalén
·        La iglesia en Antioquía
Y otras iglesias más se fueron levantando, y todos los que creían estaban juntos, no en la misma región, pero juntos en la fe que profesaban. Y gracias a esa unidad y al esparcimiento del evangelio sin sectarismos que pueden representar un impedimento poderoso del evangelio, el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos (Hechos 2:44-47).
Usted no es miembro de una denominación, usted es miembro del cuerpo de Cristo, pero, se congrega en tal denominación. Dentro de esa posición bíblica, usted podrá identificarse en cualquier parte del mundo, con los que realmente pertenecen al “Camino”.

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