Deténgase a considerar lo
siguiente, Jesús, el Hijo de Dios, fue tentado según nuestra semejanza, queriendo
decir, igual que usted lo es; mas, ciertamente Él lo enfrentó todo sin pecado. Ya
que, vestido con esta naturaleza humana, debido a la puerta que abrió el pecado
original, el enemigo de nuestras almas ha tratado y siempre tratará de
presentar todo tipo de argumentos para poder así lograr que aquellos que
profesan la fe cristiana incurran en faltas, sean atraídos por engaños, y así
crear confusiones a los espectadores que aún no han sido liberados de las
garras del mal.
Hebreo
4:15… que no pueda compadecerse de nuestra debilidad, sino que fue tentado
según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Todo creyente, todo
cristiano tiene en Jesús, el Hijo de Dios una total identificación de aquello
que se atraviesa, ya que Él recorrió el mismo camino, atravesó pruebas, fue
tentado en todo. Por ende, nada hay que se le pudiese presentar que no lo haya
vivido cuando en cuerpo de hombre estaba.
Dios se compadece de los
suyos, a través de su Hijo, conoce nuestra fragilidad, nuestra vulnerabilidad
en todo cuanto se confronta, y aunque el hombre de fe creyese que el fuego de
prueba en instancias lo va a devastar, Filipenses 4:13, tiene la respuesta
tocante a ello: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Examinemos o ampliemos. Ya
que el Señor hizo el mismo recorrido que usted, Él sabe exactamente aquello que
necesita ser fortalecido, para poder vencer en cualquier y todas las áreas en
que esté.
En Él está la respuesta,
Él brinda la fuerza y Él es la respuesta.
Jesús hizo el recorrido
como Redentor haciendo la voluntad de su Padre. Ahora, ya que Él es quien
habita en usted, le enseñará a permanecer en la voluntad de su Padre y a glorificarlo
allí en donde está (pruebas, tentaciones) y a ser más que vencedor a través de Él.
Es que, a través de Él
está la capacidad, el poder, y la disposición de querer agradar a Dios en todo
cuanto se haga y se exprese, porque el objetivo de todo es agradar al Señor. Pero,
sólo es a través de Jesús que esto se hace una realidad. Sin importar que es lo
que se está confrontando, la duración de ello, y lo intenso que aquello fuese. Porque
en Jesús, no sólo está el poder que emana de Él para poder confrontar y vencer,
mas, al igual se tiene el hecho que se apiada, se compadece de todo aquello que
a consecuencia del pecado usted tiene que atravesar.
Lamentable es que para algunos creyentes, al estar atravesando las olas de pruebas, en instancias
es como si el Señor se ha excedido o no mantuvo presente lo frágil que se es. Para
usted o cualquiera que creyese así he aquí lo que dice el Señor tocante a ello.
1 Corintios 10:13- No os
ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es
Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la
tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.
Por ende, es por la
presencia del mal que todo pareciera casi intolerable o extenso, empero, dice
el Señor:
1. Que
todo aquello que se atraviesa, esto es tentaciones o pruebas, nada esta más
allá de aquello que su naturaleza humana no pudiese tolerar.
2. Nada
está más allá de lo que Él permitirá o consentirá.
3. Y
juntamente con la tentación hay una salida. Nada fue diseñado para que usted
quede atrapado en ello.
El que se entrapa en ello
es aquél que ceda o consienta a ello, aún allí está su misericordia.
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