Jamás lo que se hace en
nombre del Señor recibirá necesariamente aplausos. Y especialmente cuando usted
desarma a través del poder de Dios alguna organización o secta del Diablo.
Tiempos extremos demanda
una acción extrema. El pacifismo en medio de una agresividad infernal, no puede
ser atendido por la iglesia igual que siempre.
Elías fue grandemente
usado por el Señor con la eliminación de los profetas de Baal. Pero gracias a
esa acción su vida se veía en peligro. Como todo mortal, y viendo la amenaza
que se levantaba corrió, buscó refugio en el lugar que pudo y ese lugar fue
Horeb.
El Señor ha llamado a su
iglesia a hacer obras en donde Él sea glorificado y habrá altos precios que
pagar debido a ello.
¿Demanda demasiado el
Señor de los suyos? La respuesta es un definido no, sin embargo tenemos que
esclarecer que no demanda nada en que no haya habilitado para que se pueda enfrentar.
Por ideologías políticas,
filosóficas, falsas religiones mueren, porque para estos aquello representa su
vida o forma de vida, por ende cualquiera que fuese el costo, están dispuestos
a ir hasta las últimas consecuencias.
Debido a ello empuñan armas, hacen protestas, marchan unidos por aquella
causa; y algunos van al extremo de quitarse la vida antes de aceptar un cambio
de aquella práctica. Esto lo han hecho personas, grupos, sectas, líderes. El
hecho es que han estado dispuestos a encarar lo que fuese con tal de defender
su errada posición, aunque en su convicción aquello ha sido o es para ellos lo
mejor.
Cuando se hace mención de
sacrificio, no necesariamente se hace referencia solamente a morir físicamente,
sino al igual en áreas que posiblemente represente, relaciones, posiciones,
status. Empero por la causa del Evangelio, la verdad que ella conlleva, a quién
representa, dispuesto se está hasta las últimas consecuencias.
Para aquellos que en
ideologías extraviadas han estado dispuestos a no solo anunciar, sin embargo, si
fuese exigido sacrificar todo cuanto fuese necesario.
El entregado al vicio, la
maldad, la delincuencia; para estos, esa fue la vida o el camino que escogieron
seguir y si fuese necesario para algunos de ellos confrontación con lo que
fuese para tratar de hacer prevalecer aquello a lo que se dedican.
Hubo una mujer llamada
Jezabel, que decidió amenazar al Dios viviente, esto fue lo que dijo:
Traigan los dioses sobre
mí el peor de los castigos, si mañana a estas mismas horas no he puesto tu
persona como la de uno de ellos.
Alguien dirá, pero aquello
fue el mensaje que ella le envío al profeta Elías cuando escuchó de aquello que
había hecho con los profetas de Baal (1 Reyes 19:1,2).
Tiene usted toda la
razón, sin embargo, la amenaza de Jezabel, no radicaba en Elías, ya que él fue
un instrumento de Dios. Ella retó al Todopoderoso, haciendo saber que igual
poder o más posee ella aunque este haya procedido en el nombre de su poderoso dios.
La ignorancia no analiza,
sólo procede; la ignorancia no acepta evidencias, solo decide; la ignorancia
solo desea dejar manifestado, lo que aquél cree o piensa. Esto fue lo que
exactamente hizo Jezabel.
Al reto de Jezabel hubo
una respuesta de Dios. para todo aquellos que se osan en retar al Creador, a su
Hacedor tratando de trastocar todo aquello que Él ha ordenado igual les
acontecerá, el juicio que Él determine
los alcanzará.
He aquí lo que dijo el
Señor tocante a ella: Los perros se comerán a Jezabel en el muro de Jezreel (1
Reyes 21:23).
Cumplimiento del juicio
de Dios sobre ella:
2 Reyes 9:36-37
30 Vino
después Menú a Jezreel; y cuando Jezabel lo oyó, se pintó los ojos con
antimonio, y atavió su cabeza, y se asomó a una ventana.
31 Y
cuando entraba Menú por la puerta, ella dijo: ¿Sucedió bien a Inri, que mató a
su señor?
32 Alzando
él entonces su rostro hacia la ventana, dijo: ¿Quién está conmigo? ¿Quién? Y se
inclinaron hacia él dos o tres eunucos.
33 Y él
les dijo: Echadla abajo. Y ellos la echaron; y parte de su sangre salpicó en la
pared, y en los caballos; y él la atropelló.
34 Entró
luego, y después que comió y bebió, dijo: Id ahora a ver a aquella maldita, y
sepultadla, pues es hija de rey.
35 Pero
cuando fueron para sepultarla, no hallaron de ella más que la calavera, y los
pies, y las palmas de las manos.
36 Y
volvieron, y se lo dijeron. Y él dijo: Esta es la palabra de Dios, la cual él
habló por medio de su siervo Elías tibita, diciendo: En la heredad de Jezreel
comerán los perros las carnes de Jezabel,
37 y el cuerpo de Jezabel será como estiércol sobre la faz de
la tierra en la heredad de Jezreel, de manera que nadie pueda decir: Esta es
Jezabel.
El síndrome de Jezabel aun prosigue con vida, el Señor
estableció el curso de todo, y el hombre tratando de retarlo, como si aquello
fuese posible. E igual será su pago, porque la justicia de Dios siempre
prevalece.