Nunca dejará de impactar el hecho, de encontrarse frente
a vidas, que, de no ser por el testimonio de sus propios labios, usted nunca
asociaría aquellas vidas con aquellos que queda revelado:
·
Cometió un asesinado a los 18 o 19 años de
edad, pero, ahora es un pastor por varias décadas. Lo admirable de esto, es que,
al mirar a la persona, jamás lo habría asociado con algo de esa trascendencia.
·
Él fue un homosexual, la esposa una lesbiana,
sin embargo, ambos hoy librados de aquella vida depravada. Se conocieron en una
iglesia, se casaron, tienen hijos y ambos son pastores, con un ministerio dirigido
a personas con las ataduras que ellos antes tuvieron.
·
Prostitutas, que de no ser que aquello, brotase
de sus labios, usted no podría asociar o vincular a estas jóvenes, mujeres, con
aquella pasada vida. Es que ahora sus tendencias y formas de vida fueron
transformadas por el poder de Dios.
·
Miembros de pandillas, mafiosos, dictadores,
y ahora sirviendo al Señor.
·
Ladrones o asaltantes, ex-prisioneros, con
otras apariencias al igual, al servicio de su Salvador.
Lo que hace que todo esto y más impacten, es que de no
ser que ellos hagan saber su pasada, su antigua escogencia de vida, por su
nueva vida, transformación en y por Cristo Jesús, nadie lo sabría o los podría
relacionar.
Testimonios de ex-miembros de cultos satánicos, sacerdotes
satánicos, ex-miembros de sextas y cuantos otros engaños y lazos del diablo,
ahora nueva criatura.
Un pastor predicando, un evangelista testificando de
aquello que era. Un hermano o hermana compartiendo lo que Cristo hizo por ellos
y frente a usted alguien completamente transformado, liberado, de tal manera, a
tal magnitud que lo único que usted puede ver en sus vidas es una comprometida
con su Redentor y ni una apariencia de lo que antes eran.
Un antisemita, ahora intercediendo por el pueblo de Israel.
Uno que discriminaba contra la etnia negra, ex-miembros del kukusklan o supremacistas
de la etnia blanca, lavados y transformados por la presencia de Jesús en sus
vidas, unidos con cualquier y toda minoría, ya entendidos que, en Cristo, no hay
distingos o sectarismos.
Por ello es que la Palabra deja sentado con toda claridad
lo siguiente:
2 Corintios 5:17 "De modo que, si alguno está
en Cristo, nueva criatura (nueva creación) es; las cosas viejas
pasaron, ahora han sido hechas nuevas."
Las
cosas viejas pasaron, porque la presencia de Dios no comparte una vida con ninguna
vieja tendencia de depravación. Él no ocupa un pequeño lugar en una vida, su
presencia es e implica una total transformación, a través de Él todo el pasado
ha sido desplazado, por esa razón es que resulta difícil identificar o
relacionar algún trazo del pasado horrendo de alguna vida a Él devuelta o
entregada.
Ya
no habita en la oscuridad que antes era la fuerza dominante en aquella existencia,
porque la luz admirable de Jesús es el que ahora alumbra todo en aquél.
Nadie
sometido al poder del Dios viviente puede continuar siendo aquello que lo
mantenía apartado de su Creador.
CUANDO EL PODER DE DIOS ALCANZA A UNA VIDA REALMENTE SOMETIDO A ÉL, LOS RESULTADOS SON TANGIBLES Y SORPRENDENTES.
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