Eclesiastés 3:1-Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del
cielo tiene su hora…
Para algunos se hace
difícil ajustarse al ver los cambios que ha producido el tiempo. De una manera
u otra pareciera que muchos aún tratan de desafiar y revertir las horas
transcurridas con el marcar del reloj. Y por más que se haya tratado de hacer,
no se ha podido lograr hacer que el tiempo se detenga.
Para muchos, el tiempo ya
transcurrido para ellos es algo que aún miran con añoranza, sin embargo, por
más nostalgia, lamentos o endechas, nada de aquello se puede revertir o
recuperar.
Mas, si pudiese tomar de
aquello que fueron errores, y revertirlos en el sentido de no continuar
incubando el mismo agente destructor que con anterioridad rigió, controló,
entonces su vida y el tiempo que aún está presente le brindaría otras condiciones
para desarrollar, para darle finalmente un buen curso a aquellas áreas que aún permanecen
en espera.
Desperdiciar el tiempo en
aquellas lamentables palabras de aquello que se ha ido, le privará valorar lo
que aún permanece.
Cada etapa en la vida es
una enseñanza, es un mensaje claro que al transcurrir el tiempo va indicando que
se acerca el tiempo en que vitalidad, salud, agilidad irá menguando y ya nada
volverá a ser de la misma manera que antes era. Sin embargo, cuando se ha aprendido
a hacer los ajustes respectivos a cada etapa que se irá enfrentando, entonces y
sólo entonces estará encaminado a un buen aprovechamiento de lo que aún queda o
permanece.
Lo que en la vida aún
permanece del tiempo que Dios le concede a todo hombre, le brinda la
oportunidad de hacer enmiendas, de hacer las revisiones correspondientes para
evitar incurrir en los años avanzados en los mismos desperdicios de decisiones
o elecciones que lo distanciaron de un desenlace que lo beneficiaria al igual
que sus seres amados.
Haber tenido toda una
existencia con una agenda alejada de su Hacedor, y aún en los años avanzados
permanecer bajo la misma premisa, pone en peligro sea usted un agnóstico o
cualquiera que fuese su tendencia. Ya que el Creador ha establecido un día en
que juzgará a todo hombre y ese compromiso con Él es ineludible.
a. Hechos 17:31- Por cuanto ha establecido un día (Dios), en el cual ha
de juzgar al mundo con justicia (en base a los actos de cada cual habiendo tenido oportunidad de
haberlo escogido a Él y vivir conforme a sus preceptos), por aquel Varón
al cual determinó (su Hijo); dando fe a todos con haberle levantado de los
muertos (Jesús).
b.
Deuteronomio 8:11- Cuídate de no olvidar al Señor tu Dios dejando de
guardar sus mandamientos, sus ordenanzas y sus estatutos …
El camino más fácil en la
vida es pecar de ignorante o aplazar el tener conocimiento de los preceptos
divinos. Distraerse en cualquiera creencia por más adversa u horrenda que
fuera. Mas, porque se goza de ese privilegio de elegir, lamentable es el lugar
en donde muchos finalizan.
c. Isaías
55:7- Abandone el impío (el incrédulo o pagano) su camino, y el hombre inicuo (el
perverso o inmoral) sus pensamientos, y vuélvase al Señor, que tendrá de él
compasión, al Dios nuestro, que será amplio en perdonar.
Todo al final está basado
en una elección, permanecer en el camio de error o necedad; al igual tiene la
oportunidad de arrepentirse o cambiar de dirección hacia su Hacedor a través de
su único medio para su salvación, Jesús, el Hijo de Dios.
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