Nadie que ha amado no lo ha enfrentado,
nadie que ha amado no lo ha vivido, porque mientras haya existencia estos serán
los encuentros. Pero mejor es el haber amado dando uso a esta capacidad que
nuestro Dios nos dio, para que tuviéramos una ampliación de cuánto Él, nos ama.
Amor alegre, sufrido,
Decepcionado, entristecido,
Permanece presente, porque es amor;
Tiene rostros diferentes,
Ajustado a la condición;
Estará presente, porque se activó.
Puede ser dirigido,
En base al estado,
Pero el sentir es amor,
Que no dejará de ser.
Posible es, que la mejor base humana
para dejar establecido esta realidad ampliada, sea aquella para con los hijos.
Este escenario se puede pintar de manera tan dinámica que cualquiera podrá
interpretar.
Mientras que los padres estén
presentes, esa verdad para los hijos estará activa, ya que los verán caminar a
través de cada una de sus victorias, derrotas; caminos rectos, torcidos;
glorias y deshonras; triunfos y fracasos. Y cuando toda puerta ante ellos
estuviera cerrada hay una lámpara en medio de toda esa oscuridad provocada, una
puerta que podrán tocar, una voz que aún preguntará ¡hijo! ¿Cómo estás? ¿Cómo
te puedo ayudar?
Aunque la respuesta ante ellos es obvia
ante su mal estado, aunque el dolor interno los estuviera consumiendo, el amor
busca cómo controlarse, manifestarse y no expresar adiciones ya sea por:
· Un
matrimonio o relación en escombros.
· Malversación
de tiempo y esfuerzo.
· Graves
errores que los ha maltratado, evidentes en diferentes matices.
· Desaprovechar
enseñanzas que los habría encaminado.
En todo esto no podemos dejar de ver al
amoroso Padre, nuestro Creador. Porque su amor tiene diferentes expresiones en
la condición de sus hijos.
No hay uno que ame, que pueda dejar de
amar. Aunque la condena haya llegado como resultado de sus actos, amor
aún los mira.
Cuán difícil resulta castigar aquellas
vidas, que su amor había creado, empero, su caminar lo ha despreciado, y en
medio de todo aquel acontecer...Porque de tal manera amó Dios al mundo...
Cuando el sentimiento más maravilloso
que el Señor nos ha dado, tiene que cubrirse de luto, rechazos, rencor y penas.
Cuando el sentimiento más grande
que puede sentir un ser humano es maltratado y abusado. Cuando aquél sentir no
es recíproco del lugar en el que se ha invertido o depositado, deja un sin
sabor en la vida. Pero, aún así el amor permanece porque estuvo y fue, es real.
Es probable que el amor sea el
sentimiento más cercano a la eternidad que nos espera, ya que este sentir es
separado por la pérdida de una vida, pero, la continuidad de ella estará
presente siempre sobre aquellos que esa vida tocó.
Cuando se ama, se logra apreciar algo
de la grandeza de Dios, ya que ese sentir puro y genuino, que guarda un interés
eterno para con aquellos a quienes se lo extendieron, sonríe, llora, sufre y se
conduele por cualquier y toda adversidad que alcance aquella vida.
¿Cuánto más nuestro Creador para con
todo y cada uno de nosotros? ¿Cuánto más nuestro Dios que hace el esfuerzo en
dejar evidente su amor?
Aquél que no haya palpado su amor, aún
para aquel beneficio hay. Ni esa ignorancia o desconocimiento lo ha
interrumpido, es que el amor de Dios no se detiene a examinar quién merecerlo
podrá, porque jamás lo encontraría. Sin embargo, allí está en medio de todo,
allí está en medio de ignorancias, blasfemias.
El amor de Dios es inevitable, es
ineludible, es irrevocable; considere:
Mira, cuánto te ama,
Considera, cuánto te ama;
Medita, cuánto te ama,
Que su vida dio por ti.
Te buscó en ese estado,
Cuando otros te rechazaron,
Te dijo, cuánto te amaba,
Y de su interés por ti.
Nada que dijo el Señor quedó en solo
palabras, un padre humano daría si fuese necesario su vida por su familia. El
amor de Dios lo vio necesario y envió a su Hijo para pagar el más alto precio,
ofrendando su vida por ti.
El amor dice las Sagradas Escrituras:
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo
espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser: pero las
profecías se acabarán, cesarán las lenguas y el conocimiento se acabará (1
Corintios 13:7, 8).
La felicidad de los padres, es la
felicidad de sus hijos; el sufrimiento de ellos al igual les alcanza el
corazón. Creen en ellos y les extienden oportunidades que no se puede enumerar,
tolerando uno y otra vez, probable es ingratitud de algunos o la poca
apreciación en sus empeños, esfuerzos.
Pero el amor realmente es un camino de una sola vía, y no todos deciden
recorrerlo, ya que iniciado el recorrido no se puede dar marcha atrás, ya que
no hay vía de salida, solo continuar; porque...el amor nunca deja de
ser...
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