Éxodo 24:12- Entonces Jehová dijo a Moisés: Sube a Mí al monte y espera allá, y te daré tablas de piedra con la ley y los mandamientos que he escrito para enseñarles.
Dios le ordena a Moisés que tendrá que subir al monte (Monte
Sinaí), al subir todo no transcurrirá de manera rápida, la orden exacta fue que
al subir tendrá que esperar en aquel lugar.
La palabra esperar no es de agrado, no goza de fama y gran
aceptación, mas bien es un término que no se desea escuchar; se prefiere no
tener que escuchar y mucho menos ir por el proceso que aquello implica.
Dios preparó a su siervo Moisés, vas a ser recibir de Tu Creador,
no obstante, hay un período de formación, disciplina para ti en medio de lo que
voy a hacer para que Mi nombre sea glorificado, y tu porción es esperar.
·
Voy a tu encuentro Moisés, pero, tienes que esperar.
·
Tengo algo que entregarte, empero, tienes que
esperar.
·
Hay cosas nuevas que serán reveladas, mas,
tienes que esperar.
·
Tengo algo que quiero que informes a Mi pueblo,
sin embargo, tienes que esperar.
De Moisés no hubo argumento alguno, sube y espera. Moisés subió
y espero, ¿qué tiempo específico fue lo que esperó? Seis días hasta que se
presentara el Señor, el cual lo llamó de entre la nube el séptimo día, entre tanto
Moisés estaba cubierto por una nube, estaba en un ambiente completamente fuera
de lo ordinario, preparado por el Hacedor con sus propósitos santos.
La espera tenía su finalidad, su espera tiene un
propósito. Ahora bien, al finalizar el
período que determinó el Padre celestial, recibiría del Señor, para Moisés
fueron las tablas de piedra con la ley y los diez mandamientos que Dios había
escrito para enseñarles.
Todo aquel que ha aprendido a esperar al Señor por el tiempo
que haya determinado recibirán de sus obras maravillosas.
Mientras Moisés estuvo en el monte esperando al Hacedor:
·
No estuvo contemplando la espera, entretenía lo
que recibiría.
·
No le dio lugar a ansias, estaba dispuesto a
esperarlo hasta que el Soberano determinara.
·
Dios le ordenó que esperara, él estaba preparado
a esperar, no a hombre, empero, a su Dios.
Y luego de la espera, Moisés estuvo en el monte cuarenta
días y cuarenta noches. ¿Qué estuvo allí aconteciendo? Recibió instrucciones de
su Hacedor tocante a compromisos para llevar con toda precisión y efectividad (Éxodo
24,25-31):
a.
La ofrenda para el Tabernáculo
b.
El Arca del testimonio
c.
La mesa para el pan de la proposición
d.
El candelabro de oro
e.
El Tabernáculo
f.
El altar de bronce
g.
El atrio del Tabernáculo
h.
Aceite para las lámparas
i.
La vestidura de los sacerdotes
j.
Consagración de Aarón y de sus hijos
k.
Las ofrendas diarias
l.
El altar de incienso
m.
El dinero del rescate
n.
La fuente de bronce
o.
El aceite y el incienso sagrados
p.
Llamamiento de Bezaleel y de Aholiab
q.
La celebración del sábado
La espera para Moisés representó preparación e instrucción
en asignaciones que brotaban del corazón de Dios para su pueblo.
La espera fue compensada por el Señor, ya que lo que recibió
de su Señor excedió todo cuanto él hubiese podido imaginar, conceptuar, tanto
para bendecir la vida de otros como al igual la suya. Esperó seis días, sin
embargo, cuarenta días fue la bendición recibida en la presencia del Señor como
nunca antes.
Qué bendición es saber que:
1.
El tiempo de espera de un creyente a su Dios ya
sea a través de una petición o promesa excederá todo cuanto se pudiera si acaso
conceptuar.
2.
El tiempo de espera en el Señor jamás implicará
decepción, miseria o escases.
3.
El periodo de espera en el Señor jamás será
pérdida de nada, lo que implica es evitar pérdidas.
4.
La etapa
de espera son bendiciones y en el acuso recibió, bendiciones.
Deje de quejarse esperando a Dios, haciéndole saber cosas el
cual Él ya está en conocimiento; espere allí confiado, en silencio, agradeciendo,
alabando, estableciendo una nueva entrega de mayor compromiso y celo santo.
Moisés fue usado poderosamente de su Hacedor, usted también
ser de utilidad para Él. Deje de mirar el reloj, el calendario y en medio de la
espera contemple la grandeza de su Creador; y confiado puede siempre estar que Él
atenderá su compromiso, porque fiel es el Señor.
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