La iglesia
cristiana no debe de tener que solicitar permiso para declarar lo que dice
Dios, ya que, aunque las leyes humanas lo prohibiesen, lo que dice el Creador
permanece.
El día que
el mundo declare que no puede ser y que no se deba de hacer, es cuando más
unido la comunidad realmente cristiana tendrá que acoplar y declarar a voz en
cuello que Jesús es el Señor, y que los estatutos del Creador jamás dejará de
ser y que jamás se dejará de cumplir.
Mateo 24: 35- Cielo y tierra pasará,
más mi Palabra, no pasará.
Las leyes
humanas siempre tratarán de altercar con las leyes divinas, pero, por más
violento que aquella fuerza se levante, el poder de Dios sobrecogerá las áreas
en donde Él dejará sentado que Él es el Señor Todopoderoso, creador de los
cielos y la tierra.
En los
últimos días así será, ya fue anunciado en la Palabra. Por ende, la iglesia lo
único que tiene que hacer es mantener el denuedo (valentía) ante amenazas, peligro,
violencia, y entender que en este mundo se tendrá aflicción, ataques del mal,
pero:
Por más que
se ha confrontado el mal, no desiste, no ha retrocedido. Es más, se ha fortalecido
y ha incrementado, porque el príncipe de este mundo tiene devotos que empeñados
están en agenda, el cual es destruir todo cuanto puedan a sus pasos, aunque el
enemigo de nuestras almas sabe muy bien, que la batalla no ganará, es una batalla perdida, mas, es obstinado.
Entonces,cuánto
más debe de ser importante e imprescindible para la iglesia o los cristianos
entender que por más oposición que haya, por más violencia que haya, por más
prohibición que haya; dijo Dios, que nada que hagan podrá impedir que su pueblo
continúe avanzando y declarando lo que Él ha dejado establecido.
Las voces no dejarán de declarar, porque el compromiso no es con hombres o con un sistema humano que está tratando de reemplazar los preceptos santos para hacer prevalecer la humana.
En medio de esos retos, desafíos, el creyente no lo tendrá que enfrentar solo jamás, dijo el Señor que la salvación de Él vendrá, la provisión necesaria para poder enfrentar y vencer a los enemigos será la realidad para el pueblo de Dios. Porque los enemigos no confrontan a un pueblo desamparado y olvidad por el Creador, es todo lo contrario, mientras más arrecian contra los santos, el Todopoderosos dejará manifiesto en claro a quién pertenecen aquellos que ellos están asediando o tratando de avasallar o volver a esclavizar como antes era sin Cristo en sus vidas.
Las voces no dejarán de declarar, porque el compromiso no es con hombres o con un sistema humano que está tratando de reemplazar los preceptos santos para hacer prevalecer la humana.
En medio de esos retos, desafíos, el creyente no lo tendrá que enfrentar solo jamás, dijo el Señor que la salvación de Él vendrá, la provisión necesaria para poder enfrentar y vencer a los enemigos será la realidad para el pueblo de Dios. Porque los enemigos no confrontan a un pueblo desamparado y olvidad por el Creador, es todo lo contrario, mientras más arrecian contra los santos, el Todopoderosos dejará manifiesto en claro a quién pertenecen aquellos que ellos están asediando o tratando de avasallar o volver a esclavizar como antes era sin Cristo en sus vidas.