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Tesalonicenses 2:4-sino que según
fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos;
no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.
Un pastor, un siervo de
Dios, primeramente, tuvo o tiene que ser aprobado por el Hacedor, queriendo
esto decir que sobre su vida fue un llamado para ejercer aquella función y
junto con ese llamado estaría o está el don que aquello conlleva, el don de pastorear.
Implicando esto que sobre aquella vida está entregada a guiar y apacentar a la feligresía,
esto es enseñanza, instrucción, corrección en todas las áreas que implique el
avance espiritual.
Aprobación de Dios en un
cargo o ministerio, nada tiene que ver con la aprobación de hombres, ya que hay
ministerios o iglesias que han surgido a través de los años, que han estado y
están prosperando, empero, no basado en lo que Dios aprueba o determina en su
Palabra, sino, en base a nuevas tendencias y estrategias pseudo religiosas (enseñanzas
y prácticas falsas o no bíblicas).
Hay varios de estos
pastores con la doctrina de la prosperidad con aviones, mansiones, millones en
sus cuentas bancarias. ¿Quién dijo que el llamado de un pastor es para
enriquecerse? Cada y todo aporte económico que llegue a la iglesia Cristo
céntrica, entiende que cualquier cuantía o abundancia es para el esparcimiento
del evangelio.
¿Cuántas denominaciones o
iglesias cristianas ubicados en lugares distantes y sumamente limitados por la
pobreza que allí rige, no se beneficiarían de donaciones de iglesias con más
recursos económicos?
Cualquier enriquecimiento
o prosperidad de una iglesia dada, es para beneficiar al cuerpo de Cristo en
cualquier y toda dirección.
Lucas 12:48- Mas el que sin conocerla hizo cosas
dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya
dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se
le pedirá.
A todo aquél a quién se
le ha confiado el evangelio, el esparcimiento, enseñanza, exposición de ella,
tiene un compromiso, y con Aquél que se lo ha confiado.
“Así hablamos, no para agradar a los hombres,
sino a Dios, quien prueba nuestros corazones”.
Lamentablemente esta porción
del versículo está siendo descuidado por muchos debido a diferentes manifestaciones
de ello.
Iglesias en donde el
pastor y miembros de la feligresía no finalizan una oración haciendo el cierre
en el nombre de Jesús.
Esto es un gran peligro
cuando usted cree o toma la postura que su oración ha de llegar al trono de
Dios bajo sus pautas.
Jesús dijo:
Juan 14:13- Y todo lo que pidáis en mi
nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Esto no es una fórmula,
es peticionar u orar en la voluntad de Dios, y si aquello ha de glorificarlo,
será y es un hecho a través de Él y en Él.
Juan 14:6- Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la
verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Nadie llega al Padre a
través de sus oraciones excepto por y a través de Jesús, el Hijo de Dios.
Por ende, cualquier y
toda oración, plegaria, ruego, intercesión hecha ante el Padre y que no haya
sido finalizado o sellado en el nombre de Jesús, su esfuerzo espiritual fue en vano.
Al igual para no ofender
a otras creencias, religiones, solicitan que no se mencione el nombre de
Jesús. Lo increíble de este hecho, es que los representantes de Cristo sobre la
tierra, pastores, evangelistas, maestros bíblicos, se han ajustado a la nueva
agenda o tendencia para no ofender.
“Así
hablamos, no para agradar a los hombres, sino a Dios…”
Oféndase, turbase el que quiera, el infierno mismo, mas,
se hablará conforme a lo que honre y glorifique al Señor.
Este debe de ser el compromiso, la posición en medio
de toda circunstancia, lugar. Y si hubiese un precioso que pagar debido a ello,
se debe y hay que confrontarlo, porque el compromiso es con el Señor.
Cuando el pastor o los creyentes tienen que pedir
permiso para hacer uso de su fe y creencias, usted es un prisionero de las
fuerzas enemigas.
Cuando el pastor o los cristianos tienen que abstenerse
de mencionar el nombre de Jesús o reafirmar lo que determina o dice la Palabra
de Dios, usted se ha sometido al sistema en donde mal tiene una voz firme y la
iglesia ha perdido el denuedo.
Posible sea que algunos no habrán considerado, sin
embargo, cualquiera de esas posturas lo ubican como alguien que se avergüenza del
evangelio, cuando la declaración debe y debería ser lo suficientemente claro para
todo y para todos.
Romanos 1:16-
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de
Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al
griego.
DE LA HUMANIDAD SE RECIBIRÁN PALABRAS DE ADULACIÓN QUE PRONTO QUEDARÁN EN EL OLVIDO, EMPERO, CUANDO SE AGRADA AL SEÑOR, AQUELLO SE TRADUCE A ETERNIDAD CON ÉL.
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