En el camino que Dios ha llamado, se ha de enfrentar a situaciones que en instancias hará pensar o considerar lo difícil de la jornada, y como Moisés se podría al igual decir:
¿Por qué has hecho
mal a tu siervo? ¿Y por qué no he hallado gracia a tus ojos, que has puesto
carga sobre mí? (Números 11:11)
Moisés estaba
conduciendo al pueblo de Israel a la tierra prometida, pero en la trayectoria
tuvo constantes encuentros y retos con la corta memoria del pueblo con los
manifiestos del poder de Dios. Y su obstinada e ingrata manera de mirar aun con
nostalgia el haber estado esclavizados.
En instancias
pareciera que el llamado no representa bendición, más bien aflicción.
En la jornada, en
atención al llamado y al ministerio encargado o entregado de Dios a nuestro
encargo; “pareciera un “mal”, “una carga sobre nuestros hombros”; y surge el
¿por qué? ¿Por qué no he hallado gracia a Tus ojos? ¿Por qué no has enviado
todo don perfecto, que sé que son aquellos que descienden de Ti? Pero al igual
sé y nos has mostrado que habrá, al igual departe tuya Señor, aun en Tu
voluntad y en cumplimiento de Tus ordenanzas:
·
Rebeldía
·
Obstinación
·
Ingratitud
·
Olvido de tus bondades, misericordia.
Cuando se está frente
a situaciones que más bien parecieran o son un revés de lo que se esperaba, si
no se mantiene despejado de incertidumbres, frustraciones y enfoque directo a
lo que es lo abrumante, habrá gran obstrucción; ya no externo, pero, interno,
ya no solo de aquello que rodea, empero, de aquello que ahora al igual en su interior
habita.
Fácil resulta
dilucidar sobre el cómo se debió o se debe de atender contrariedades, mas, el registro
de Dios en su Palabra, precisamente es para esto; para que se recorra un mejor
camino y se eluda los mismos errores que otros tuvieron en el pasado.
Mantenga presente que
en medio de la presión que recibía de 600,000 voces quejándose, no de la
ausencia de sustento, mas bien, porque querían que se le sumara más a su dieta
diaria. La ingratitud con las bondades del Señor, la no complacencia con su
gracia que extiende y el cual nadie merece, empero, por su amor lo extiende.
Fue Dios quien
determinó aquella dieta, sin embargo, el sentir “codicioso” lo llama la Palabra
(v.34), la ingratitud por la provisión del Señor, fue la causa de la muerte de
muchos. Y tristemente cuando Dios se dirige a Moisés y le hace saber que les
daría carne un mes entero (v.20) (ya que precisamente esto era el motivo de la
queja de muchos, de una gran mayoría), hubo de parte de él una voz de duda,
incredulidad hasta cierto punto. Pareciera que debido a la presión
externa había perdido perspectiva, se olvidaba que hablaba con el que todo lo
puede y hace. Esto es lo que precisamente acontece en muchas instancias en la
vida de algunos creyentes, la situación los hace poner en duda su confianza y
esperanza en el Todopoderoso. En ese
momento no estaba pensando con claridad y le preguntó al mismo poderoso Dios
que hizo grandes maravillas y dividió el Mar Rojo ¿Habrá suficientes ovejas y
bueyes? ¿Habrá suficientes peces? Este fue el mismo Moisés que manifestó hacía
un corto tiempo: “No temáis; estad firmes y ved la salvación que
Jehová os dará hoy… (Ex. 14:13)
Pero a su duda,
confusión, el Señor le responde: ¿Acaso se ha acortado la mano de Jehová? Ahora
verás si se cumple Mi Palabra, o no. (v.23)
La Palabra insta a
que se haga memoria, que se mantenga siempre presente las maravillas del Señor
(Somos tan propensos a olvidar lo que siempre se debe mantener presente.):
a. 1 Crónicas 16:12 Acordaos de las
maravillas que ha hecho, de sus prodigios y de los juicios de su boca…
b. Salmos 105:5 Acordaos de las
maravillas que Él ha hecho, de sus prodigios y de los juicios de su boca…
Son las situaciones en su vida que ha sufrido
el cambio, pero, el Señor continúa siendo Soberano. Es usted el fluctuante,
empero, sus promesas todas son ciertas, su fidelidad jamás cambia.
Las obras
maravillosas de Dios que los alcanzaron y los ampararon en dado momento
parecieran desvanecerse cuando están siendo agredidos por situaciones
presentes. Parecieran como si nunca hubiesen acontecido y que estamos o que
hemos sido despojados de su gracia.
Fácil es decir que
Moisés debió haber hecho memoria, mas. el registro en la Palabra de Dios hace
saber que cuando se permite que se antepongan situaciones a la fe y confianza
en el Señor, se sentirá frustrados e impotentes ante todo aquello que se nos
presenta. Y en aquella ola de confusión se manifiestan dudas, confusiones,
inseguridad.
La paciencia de Dios
le responde. “¿Acaso se ha acortado la mano de Jehová?”
Parafraseado:
·
¿Crees que se ha presentado algo que es muy difícil para Mí?
·
¿Crees que mi poder no puede atender aquello y más?
·
Hazme saber ¿Cuándo mi poder ha dejado de ser?
·
Hazme saber ¿Cuándo cambié? ¿Cuándo en Mí no hay solución y provisión?
·
¿Cuándo dejé de ser el Todopoderoso y el que tiene el control?
·
¿Cuándo dejé de guiar y suplir?
¿Acaso se ha acortado
la mano de Dios? ¿Será que ahora hay un mayor reto para el Creador? ¿Ahora
tendrá que detenerse y pensar cómo solucionar aquello?
El mismo Señor que
obró hace siglos, hace diez años, hace un año, ayer, esta mañana; continúa
siendo soberano, toda autoridad y poder.
Se levantarán
situaciones agobiantes, complejas, mas, que estas jamás se antepongan al
Todopoderoso que con usted está. Y aunque estuviera con alguna carga dada, no
es o será más de la que usted o ningún creyente no podrá atender y ser
victorioso en ello. Sí, al momento posiblemente parecería sobrecogedor, sin embargo,
el Hacedor no se equivoca en el encargo o en la misión que entrega a cada cual.
Lo que menos se
expresa es, Señor, sabiduría solicito para poder atender aquello que enfrento,
guíame en el camino que has puesto a recorrer. El hecho es peticionar del mismo
Dios que lo está permitiendo, y porque la tendencia es olvidar, solicitar que
olvido jamás se anteponga a sus muchas maravillas y misericordias para con su
vida.
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