Tener la oportunidad de ver el
reloj de Dios a través de su Palabra, ya que para el Señor todo es medido en
tiempo es un privilegio y una oportunidad que brinda el Señor a todo hombre
para que mantenga presente que hay un tiempo que ha señalado para todo evento.
De todo podría estar
aconteciendo y dentro de todo cuanto está ocurriendo la hora de Dios no se
atrasa, ni se adelanta, todo acontecerá en la hora señalada por Él. Todo estará
desarrollándose en su plan señalado para el mundo, pero, la hora que el Señor
establece específica para ciertos desarrollos es otra, tanto para la vida del
creyente, como lo es igual para el mundo.
Examinemos a José
como ilustración, uno de los doce hijos de Jacob. Por causa de la mujer o
esposa de Potifar que tenía una pasión desordenada por este joven y debido a su
rechazo de sus insinuaciones y su intento de seducirlo, ella levantó una falsa
acusación ante su esposo y fue encarcelado.
Examinemos el reloj
de Dios:
1. Hora de prueba y
preparación: ¿Resulta esta hora difícil? Usted no está solo.
Hasta la hora en que
se cumplió su palabra, el dicho de Jehová lo probó (Salmo 105:19).
· José fue puesto en la
cárcel (Génesis 39:20)
¿Por qué Dios
permitió la cárcel?
Por fe sabemos que
todo cuanto Dios permite, envía; siempre, siempre trabajará para bien.
·
A los que conforme a su propósito son llamados,
aquellos que lo aman, todas las cosas lo ayudan a bien (Romanos 8:28).
No sé en qué lugar el
Señor lo tendrá en espera, pero. pareciera algo semejante a donde estuvo José,
porque no necesariamente siempre pareciera algo agradable, placentero, algo que
se hubiese escogido, empero, mientras allí se está algo el Señor está
desarrollando en su interior, exterior. En la forma o de la manera en que se perciba,
algo sucede en ese período que nunca habría surgido, por esa razón permite
estar allí. En la cárcel José aprendió a estar sujeto no a lo que él deseaba, mas,
a lo que se le indicaba y se le permitía.
Hay instancias en que
la hora de prueba y preparación le parecerá tortuoso, extenso; mantenga presente
que el que tiene el cronómetro es el Señor, y Él jamás se excede o comete
errores.
2. Hora de espera: ¿Le
parece un tanto desesperante ese período? ¡No mire su reloj, dependa del Señor!
Dios le dio la
sabiduría a José estando en la cárcel de interpretar los dos sueños del faraón.
Sin embargo, consideremos la del copero del faraón, y cuando le reveló el
significado, le solicitó que tuviera misericordia e hiciera mención de él al
faraón. Pero, el copero restaurado a su posición, devuelta a su vida cotidiana,
no se acordó de José, este quedó en olvido por algún tiempo en la mente del
copero.
Algunos años
transcurrieron, empero, a raíz de un sueño del faraón que nadie podía
interpretar, nos referimos a sus magos y todos sus sabios. En medio de este
suceso el copero se acordó de aquél que le interpretó su sueño cuando él aún
estaba encarcelado debido a un enojo del pasado, del faraón contra sus siervos.
Es importante señalar
que el faraón tuvo una revelación dado por el Señor, por ende, ninguna magia o
sabiduría humana podía o podrá jamás interpretarlo, ese conocimiento o práctica
no tiene acceso al cielo o a los asuntos de Dios.
Sin embargo, lo que
allí ocurría en ese momento con José, era que había llegado la hora señalada
para José de salir del lugar en que estuvo en su entrenamiento, preparación
espiritual, la escuela preparatoria del Hacedor.
Resulta interesante
considerar que todo lo controversial con su familia inició con un sueño, y
cumplido el tiempo o la hora todo inicia involucrado con otro sueño.
Aunque el reloj que
está contemplando, pareciera que las manecillas no se están moviendo lo
suficientemente rápido, mantenga presente, que si usted se disciplina a hacer
que su pensamiento permanezca en lo que Dios ha prometido, podrá cruzar aquella
prueba.
·
Isaías 26:3- Tú guardarás en completa paz a aquél
cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado.
En medio de la
espera, la prueba, que su pensamiento, aquello que invoca sea las promesas del
Señor; Él dijo y así lo comprobará, lo guardará en perfecta paz en aquello en
que se está, porque su gracia abundará en medio de lo que tenga que atravesar,
la gracia, la misericordia del Creador estará, está allí presente.
3. Hora de la promesa:
Tres puntos de gran
bendición:
a. Cuando José fue llevado ante el faraón, este
le hizo saber que oyó que él escuchaba sueños y que los interpretaba. A esto
responde José en forma clara: no está en mí. “Dios será el que dé respuesta
propicia al faraón”.
b. Cuando escucha el sueño del faraón, le responde:
“Dios le ha mostrado
al faraón lo que va a hacer”.
Porque la mano de
Dios está involucrada con su sueño, el Dios a quien sirvo me dará la
interpretación, la revelación para con su sueño. Porque procede del Señor aquello
a lo que quedó usted expuesto, Él me dará la interpretación.
c. Y cuando le fue revelado en detalle las
implicaciones de su sueño finaliza el faraón haciendo eco de lo que allí
ocurrió:
“Después de haberte
dado a conocer Dios todo esto, no hay entendido ni sabio como tú. Tú estarás
sobre mi casa, por tu palabra se gobernará todo mi pueblo… (Génesis 41:39).
Cuando el período de
espera culmina, cuando ya se pueda recibir lo esperado, aquello ya resultaría
lo más extraordinario, y lo es. Sin embargo, hace que realmente se valore, ya
que, aunque se tuvo que atravesar prueba y preparación para el momento que se
avecinaba o llegaría (llegará); aunque tuvo que esperar el tiempo que fuera, en
el lugar y condición que fuese; no importa qué, su promesa se cumplirá.
¿Qué hora es para usted en el reloj de Dios? ¿Tiene alguna respuesta? ¿En cuál de los tres puntos se encuentra?
En cualquiera que
esta fuese, el Señor se glorificará en todo, si así usted se lo permite.
No sé qué hora es
para cada vida en estos momentos, mas, gracias sean dadas al Señor, porque
cualquiera que esta sea, es la hora de Dios tocando vidas, preparando y
fortaleciendo almas a través de tantos hechos que aún no sé entienda, pero, en
Él está la dependencia, la confianza o debe estarlo en todo momento de manera
incondicional.
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