¿Permitiría que una serpiente se moviese libremente en la
privacidad de su hogar? ¿Qué hay de un lobo rapaz? ¿Qué de una cueva de
leones recreada en una habitación en el lugar en que reside?
¿Tomaría de aguas no destiladas o de aguas contaminadas? ¿Qué hay de
invitar a su hogar a personas vulgares y perversas? Aquellos que no temen a
Dios, blasfemando o tomando su nombre en vano. ¿Qué hay de abrir puertas de par
en par a demonios y principados en su hogar?
Un creyente respondería desde luego que no haría tal. Cómo podría hacer
cosas tan insólitas exponiéndome a peligros innecesarios y contaminantes.
Pero, sabía usted que el enemigo en forma sutil ha logrado precisamente
aquello sin que se percate el pueblo.
Estamos viviendo en tiempos de grandes adelantos, tecnologías increíbles
en donde de una forma u otra llegan a formar parte de la vida cotidiana.
En el calor de su hogar, en ese ambiente hogareño se tiene que cernir,
desinfectar y examinar todo cuanto le da lugar en su recinto, entre sus seres
queridos, su familia.
Creyentes reunidos o en forma individual sentados frente a las pantallas
de sus televisores, ante programas populares, que forman parte de
entretenimiento y conversaciones; con connotaciones y valores perdidos que en
nada edifican, empero, dejando su semilla de inmoralidad, seducción, cargados
de mensajes ocultos que logran su objetivo en su vida y en la de sus amados;
entienda usted que los mensajes ocultos solo tienen una agenda, alterar su
forma de pensar, su manera de conducirse y de expresar. Haga un inventario de
algo al que ha quedado expuesto, y usted de alguna forma u otra ha incorporado
algo de aquella escena en su propia vida, posible es que ahora se exprese o se
conduzca de igual manera o hace referencia de ello. Ellos no temen al
Señor, usted sí, pero, su agenda lo han logrado alterar, porque usted se sumó a
lo errado. Interesante, el que tiene que influenciar en este mundo es el
creyente, empero, usted fue el influenciado por lo que no se debió.
Un creyente que no haría uso de obscenidad, pero, sentado frente a
alguna programación que encierra esta connotación, escuchando y admirando
alguna vida que tristemente está vacía y han recurrido a todo para llenarlo con
lo que no satisface, empero, usted lo mira como si ellos poseen algo que usted
desearía o ha estado añorando. ¿Absurdo? Examínese.
Es importante destacar que, si usted ha estado honrando al Señor,
lo que el Señor le ha dado es lo que necesita (Mi Dios suplirá todas mis
necesidades, conforme a sus riquezas en gloria…) esto es promesa
de Dios, no añorando aquello que otros poseen.
Se expone a música de personas que en nada temen o dejan en claro su
inmoralidad e irreverencia al Señor, que enciende o desborda en comportamientos
vergonzantes; ya que lamentablemente muchos se han vendido al mismo diablo, y
usted que pertenece a Cristo en esto se está deleitando. Enriqueciendo al
príncipe de este mundo, adquiriendo de todo igual que el mundo sin ser
selectivos; pero, no apoyando el ministerio de adoradores, y tantos otros que
el Señor ha levantado. ¿Cuándo fue la última vez que adquirió algún
producto o material cristiano? Muchos están engordando al diablo y dando
migajas a aquello que sí glorifica y alaba a Dios.
No puede el mundo ser mi hogar,
No debe mi vida cautivar;
No puede ser como todo aquel,
Que felices sin Jesús,
Se van a la perdición;
Cuando he sido llamado,
A una vida separado para Cristo.
·
Jehová le habló a Moisés y le dijo: manda a los
hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso…todo lo impuro…
(Números 5:1-2).
La implicación de ninguna manera excluye a todos y llama a todo malo,
pero, este llamado es para que se haga memoria que su hogar pertenece al
Redentor, en ella está presente Señor, y todo cuanto haga lo hace con el
Salvador. Sea esto que lo alabe o que avergüence la fe.
Axioma: Lo que no avergüence mi fe, esto entretendré.
·
1 Co. 6:12 Todas las cosas me son lícitas, pero no
todas convienen; todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar
por ninguna.
Posible sea que la introducción a esta disertación le pareció un tanto paradójico,
sin embargo, todo aquello mencionado y más, usted lo ha invitado
espiritualmente y le ha dado lugar. La oración sacerdotal de nuestro Salvador
fue, es:
·
No ruego que los quites del mundo, sino que los
guardes del mal (del maligno y su agenda para engañar, atrapar, seducir y atar) …Santifícalos
en tu verdad (Juan 17:15,17).
·
Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de
los fariseos y de los saduceos.
El Señor hizo entender que, como pueblo de Dios, se tiene que guardar de
contaminación, de ser influenciados en vez de influenciar con Cristo.
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