Filipenses 4:11-13
11- No lo digo porque tenga
escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea -mi situación.
El apóstol Pablo deja sentado,
la enseñanza no está basado porque o debido a que estoy en duro momento, es una
oportunidad para dilucidar (ilustrar) sobre ello.
El contentamiento es un proceso
de aprendizaje, esto es, tengo que poner esfuerzo en cultivar esta actitud ante
aquella situación si fuese necesario confrontarlo.
Abundancia es la condición ideal
en la vida, pero, el enfrentar limitaciones o necesidades, para algunos es como
casi dejar de existir. Empero, cuando la actitud adecuada es la entretenida, la
que se ha ido preparando para momentos que no necesariamente se elegiría, sin
embargo, podría presentarse por innumerables circunstancias que podrían provocar
aquella situación, la actitud de ella no es desdicha, muerte, fin de todo lo
bueno. Porque de ser así usted parecería un hombre que vive sin un Dios, sin
esperanza. Usted es quien tiene que resolver, porque el Señor lo ha desamparado
(posición que toman algunos).
Mas, si en medio de un momento
de esas que se podría presentar, una prueba en donde aquel valle se ve tan
solitario o extendido, realmente no lo es cuando ha entendido, que su Dios no
lo ha abandonado, no lo ha desamparado. Él ha de hacer su obra maravillosa como
siempre lo ha hecho y siempre lo hará.
Ejercitar su fe o extender su fe
ahora en circunstancias que no le agrada, pero, que, en medio de ella, algo más
del cuido de Dios está aprendiendo o está por aprender.
Algo sumamente importante de
necesidades, es que uno de los grandes aprendizajes al igual, es que todo
aquello que se creyó indispensable para ser o sentir seguridad, ya no es tan
relevante, tiene su importancia y ventaja, empero, más importante es saber que
aún en esos difíciles momentos la gracia y la provisión del Señor siempre están
y estarán presentes.
12- Sé vivir humildemente,
y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar
saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer
necesidad.
Es que cualquiera que fuese la
circunstancia hace saber el apóstol, su confianza con el Señor no se ha
alterado, su gozo no se ha disminuido, porque no está desprotegido, dejado al
naufragio.
¿Sabría usted vivir humildemente
si lo perdiera todo? ¿Su proceder se alteraría por gozar de abundancia? Siendo
un creyente, un dependiente del Señor, usted tendrá que aprender o estará aprendiendo
en el curso de su vida a realizar ajustes necesarios ante situaciones que se
darán lugar.
13- Todo lo
puedo en Cristo que me fortalece.
Ahora bien, he hecho lo que debo
hacer, meditar y examinar lo que está aconteciendo, pero, en ningún momento he
dependido de mis fuerzas que me podrían traicionar en algún momento sorpresivo.
Todo cuanto se ha estado haciendo, ha sido fundamentado en lo que el Redentor
puede hacer en todo hombre que en Él confía sin condiciones o excusas creadas.
Es como si se escuchase a la voz de Pablo, compartiendo su testimonio.
·
Hebreos
13:5-6
·
5- Sean
vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él
dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
Contentamiento con posesiones
pareciera ser el gran reto para muchos el día de hoy, ya que, debido a este
mundo cambiante, ha creado con su mercadeo el sentido de estar en desventaja,
desfavorecido, si no se tiene esto o aquello.
¿Quién dijo que el mundo es el
que debe dictaminar su complacencia? Y debido a la manipulación comercial para
con el mundo, muchos han caído en las garras de las deudas por tratar de
mantenerse en evolución de todos los aconteceres.
·
Dice la Palabra: Romanos 12:2- No
sigan la corriente del mundo en que vivimos, sino más bien transfórmense a
partir de una renovación interior. Así sabrán distinguir cuál es la
voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le agrada, lo que es perfecto.
·
6- de
manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no
temeré lo que me pueda hacer el hombre.
Gloria a Dios por todo aquel que
pueda hacer esta declaración, sea esto una verdad no leída, pero vivida, Es el
Señor que del cual depende todo mi socorro, mi ayuda. Confío ciegamente en lo
que está haciendo y lo que hará. No habrá temor por su presencia y control en
mí sobre escasez, pruebas, persecuciones. Confiado se está en que el Señor
obrará. Todo es un proceso de crecimiento,
entendimiento, cambios, valores reales; por ende, ante todo cuanto se presenta
o se presentará, Dios lo ayude a poder declarar: El señor es mi ayudador; no
temeré lo que me pueda hacer el hombre, los cambios que han de alcanzar mi vida
en alguna etapa de ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario