Romanos 1:21-32
21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a
Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su
necio corazón fue entenebrecido.
El Hacedor no ha puesto a nadie en
este mundo con el objetivo de que estuviese marcado para ser un desecho
espiritual, esto es una persona escogida o sin derecho de ser salvo o
reconciliado con Dios.
Lo que ha estado haciendo el hombre
a través de los años es alejarse de su Creador con sus prácticas y tendencias.
Cuando el Señor le otorgo el hombre
el derecho de escoger o seleccionar a quién servir, jamás pudo haberlo hecho
sin haberlos capacitado para diferenciar entre el bien y el mal. El simple o
complicado hecho que usted tiene el derecho de elegir, es porque Dios le
capacitó con lo necesario para poder distinguir. Empero el necio corazón, el
obstinado pensamiento ha preferido ir contra el Supremo, contra el Autor de sus
días. Y este proceder trae consigo consecuencias, derivaciones a tal magnitud
que todo cuanto organizado y encaminado para tanto poder producir y recibir
bien, ahora se encuentra en un siclo de confusión de tal proporción que su estado
actual los mantiene interesados en todo excepto los preceptos ordenados por el
Señor, y es a raíz de esto que el camino de necedad es el constante en la
sociedad.
22 Profesando ser sabios, se hicieron necios,
Hay aquél que aún cree ser sabio
sirviendo a dioses o deidades paganas, prácticas satánicas (vudú, santería,
brujería, espiritismo; budismo, confusionismo, y cuantas otras sectas que blasfeman
y rechazan a Dios). La sabiduría de este mundo es insensatez para el Señor,
porque en vez de haberlos acercado a Él, más se han acercado a su destrucción.
Observe usted cómo está todo el día de hoy, no puede haber una mayor evidencia
de la degeneración y la apostasía de muchos creyentes.
Y gracias a ese estado a esa
condición se han dedicado y entregado a todo excepto obedecer y reverenciar al
Creador.
23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza
de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
Las pruebas claras de la necedad,
rebeldía del hombre, y su nivel de paganismo, por decisión, elección, han
preferido servir a todo y de todo, no al Rey de Reyes. A esto se le llama
cambio a destrucción, perdición, tormento eterno.
Las Sagradas Escrituras dejan
claramente establecido que cuando el hombre se niega a considerar, a acatar
todo aquello que Él ordena, entonces la acción del Hacedor es concederles aquello
que han escogido, eso es lo que anhelan sus deseos, sus pensamientos de
continuo allí radica, entonces esta será la cosecha.
24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en
las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus
propios cuerpos,
25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando
y dando culto a las criaturas antes que, al Creador el cual es bendito por los
siglos. Amén.
Porque esta ha sido la preferencia
del hombre de incrementar en el mal, en locas pasiones y vergonzosas acciones. Entonces
el Creador los entregó a su asquerosidad, a su bajeza. Porque cambiaron la
verdad de Dios por la mentira, es allí donde tendrán que habitar, entre la
porqueriza juntamente con los cerdos de esa depravada condición.
26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun
sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,
27 y de igual
modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se
encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos
hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su
extravío.
28 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los
entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;
29 estando atestados de toda injusticia, fornicación,
perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas,
engaños y malignidades;
30 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios,
injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los
padres,
31 necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin
misericordia;
32 quienes, habiendo entendido el juicio de Dios, que los que
practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también
se complacen con los que las practican.
Todo cuanto se ha examinado es como
si se estuviera desarrollando este artículo como noticias de última hora en
primera plana.
Cuando el hombre teniendo ocasión
de hacer lo mejor con la oportunidad entregada, pero ha permitido que su
deleite sea sólo el mal, entonces la cosecha para todo aquel sólo podrá ser
destrucción.
Gloria a Dios, por aquel que ha
hecho su elección por el Señor, que no han permitido que su preferencia por el
mal dominara y pudieron vivir una vida conforme a las ordenanzas del
Todopoderoso.