domingo, 29 de octubre de 2017

SABIOS PARA EL BIEN E INGENUOS PARA EL MAL (¿CUÁL ES USTED?)



Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, y por eso me gozo de vosotros.
El imperio romano había nacido primeramente como la República de Roma, fue en los tiempos o la época de Jesús que se transformó en imperio. Había en este imperio áreas para admirar, pero, moralmente degradados. Es en ese ambiente que surge la iglesia.
Pablo los exhorta a continuar con el testimonio de aquella iglesia que los ha hecho notorios. Los exhorta, primeramente, señaló la bendición que representaba su testimonio, empero luego al igual no confinó enmarcar un área que posiblemente no consideraron el tropiezo que era, y sería al igual continuar entreteniendo o quedar expuestos al mal abiertamente volviéndose insensibles a ello y hasta condescendientes con ello.
Todo creyente, debe de estar anuentes al mal y los cambios, los aconteceres a su alrededor; mas, no al punto que usted llegue a familiarizarse con todos los detalles de ello.
Un ejemplo claro es o son las programaciones, en donde su agenda de lesbianismo, homosexualismo; en donde en forma sistematizada, series de televisión, en las películas, están tratando de presentar y dejar expuestos estas prácticas como facetas normales. Usted como creyente no tiene que sentarse o quedarse a escuchar, o ver nada relacionado con estas prácticas o tendencias.
Aunque en el imperio romano la decadencia moral ya era norma, la iglesia creciente se mantenía alejados de toda contaminación aun con su presencia esparcida, a todo aquello que podían evitar o eludir.
Manténgase ingenuo para este mal. Al igual como para las practicas paganas como el yoga, y otras vanas enseñanzas o filosofías. Nutrirse de estos, lo expone a contaminación espiritual, esto es alterando patrones de referencias y alterando su banco de memoria.

Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, y por eso me gozo de vosotros. Pero quiero que seáis sabios para el bien e ingenuos para el mal (Romanos 16:19).

Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en cuanto a la malicia y maduros en cuanto al modo de pensar (1 Corintios 14:20).

Así ya no sernos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina y estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error... (Efesios 4:14).

El creyente aun entregado al Señor, aun amándolo, puede ser arrastrado por cualquier viento sino no se edifica sobre su fe. Esto es sino resguarda su mente, sus sentidos de todo aquello que bien podría alterar, afectar el curso de su comunión con Dios y su profesión o confesión de fe.
A todo aquello que quedamos expuestos puede alimentar o estimular áreas en nuestras vidas que pudieron evitarse de haberse resguardado siendo o permaneciendo “ingenuos para el mal”.
Debemos estar conscientes que hay pervertidos, su forma de operar o proceder; pero, no hay necesidad de escuchar en detalle las atrocidades en sus actos. Igual es para cualquier y toda área de mal, tener conocimiento de su existencia y entendimiento del cómo evitar. Usted no tiene que quedar ante el peligro de un felino para evaluar de lo que es capaz, posible sea que no viva para relatarlo. Conocimiento del mal, no involucración con ello, aun como observador.
El imperante es mantenerse separados de todo contaminante que pudieran ser aquellos puertos abiertos para ser atraídos, seducidos e involucrados en áreas y prácticas que no tuvo que ser, empero se le dio lugar. Guardarse de esos caminos realmente es el factor que hay que mantener siempre presente.  Aquellos que han sido afectados por ellos, el clamor al Señor debe ser por su restauración, liberación.





miércoles, 25 de octubre de 2017

¿TIENE USTED UN MANASÉS Y UN EFRAÍN?




José tuvo dos hijos en el exilio con una egipcia llamada Asenat, hija esta de Potifera, sacerdote de On (un dios pagano o ciertamente un demonio). Pero, esta fue dada las circunstancias de José como gobernador de Egipto. De ella nacieron dos hijos a los cuales José cuidadosamente nombre queriendo honrar a Dios. A uno de ellos llamó Manasés, porque dijo: Dios me hizo olvidar todos mis sufrimientos, y a toda la casa de mi padre; y al segundo lo llamó Efraín, porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción (Génesis 41:51, 52). Los nombres Manasés y Efraín tienen hebreo un sonido semejante al de los verbos que significan olvidar y dar frutos.
Todo en la vida de un creyente debe representar algún acto de agradecimiento, de esperanza, confianza en el Señor. Esto implica lo que expresas, lo que nombras todo debe de estar vinculado con Él; de no ser así siempre estaría conmemorando y nombrando tragedias y lamentos. Hay veces resulta en la vida de algunos cristianos que esto es todo lo que invocan, no en vano es lo que les persigue. Dios lo reprenda si este fuese su conducta o proceder, haga el giro hacia su Creador.
Pero, si en el Señor siempre hay victoria, implica esto que cada derrota le pertenece a usted. Por alguna desobediencia, obstinación, orgullo. Esa puerta abierta lo condujo a las lágrimas y quejas.
En medio de todo aquello podrá apreciar cuánto nos ama el Señor, ya que está la posibilidad que usted abandonaría a alguien como su persona, empero, el Buen Pastor, su vida dio por todos, para que a través de Él y en Él, lo perdido fuese encontrado.
1.      ¿Qué nombre le ha dado al día? En primera instancia, ¿Puede usted crear un día? 
El nombre que debe tener este día aun sobre todo lo adverso o contario que pudiera estar aconteciendo: Día en que me alegraré y me gozaré, porque lo hizo Jehová (Salmo 118:24).
2.      ¿Qué calificativo le da a su trabajo?
Esto es lo que Dios proveyó para que no le falte nada, para que no tenga necesidad de nada, para que no tengáis que depender de nadie (1 Tesalonicenses 4:11, 12).
3.      ¿Qué respuesta le da a sus necesidades?
Sí, cuando las cosas se complican como en instancias acontece, mas usted como creyente, honre al Señor allí con lo que exprese: Mi Dios pues suplirá... (Filipenses 4:19).
4.      ¿Qué nombre le da a su prosperidad, logros, posesiones?
Todo para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31).

Si como creyentes los calificativos que expreso a diario son derogatorios, de frustración, de sufrimiento, usted continuará invocando esas mismas influencias, y continuará habitando en la misma amargura.
Esta situación se asemeja a una persona que día a día tiene que ser rescatada de un mismo lago, porque se vuelve a zambullir y quedar expuesto a peligro, siempre en rechazo de aquella primera enseñanza que debió de retener.
Sin embargo, cuando un creyente entiende y aprende a vivir una vida en celebración a Jesús, aquella vida espiritual no vivirá confinada, empero libre, honrando y creyendo a Dios en lo que manifiesta, califica, o llama:
a.       Mirando un plato vacío, pero, lo ha llamado: ...no hay desamparo de Dios ... (Salmo 37:25)
b.      Si hay desempleo, anunciará: El Señor no se olvidará de mí...(Salmo 77:9)
c.       Ante un alma afligida, abatida: Esperaré a Jehová, porque aún he de alabarlo, mi fortaleza y mi castillo (Salmo 43:5).

Glorifica a Dios en aquello que llamas, expresas, invocas, que represente bendición para su vida y los suyos. José aseguró nombrar a sus hijos con sonidos semejantes a los verbos que significan olvidar y dar frutos, nombres que decían cada vez que lo pronunciaba; Dios me hizo olvidar, Manasés; Dios me hizo fructificar, Efraín.
Lo magnífico de lo que se ha examinado es que de José hemos aprendido y entendemos que nunca hay necesidad llevar una lista de los agravios, lamentos; conmemorar con nombres que provoquen tristeza y lamentos. Fácil es ese camino de quejas, de moldearse conforme a las adversidades y unirse a voces que no le glorifiquen al Señor.
Es en el camino de vivir por encima de circunstancias y honrarle en todo, aun en aquello que nombramos, llamamos o enunciamos, decimos.



lunes, 16 de octubre de 2017

TODO DEPENDE DEL VALOR QUE USTED LE HA DADO A LA NATURALEZA ESPIRITUAL



Efesios 5:15, 16 Mirad con diligencia...

Parafraseado o interpretado:
1.      Examina con cuidado, no estés muy apresurado en tu proceder diario, no recurriendo a cualquier respuesta o conducta; no como hijo del diablo, empero, como hijo de Dios.
2.      Tenga cuidado cuando esté en sus diferentes roles cotidianos, entendiendo que ya sea en lo privado o cuando esté interactuando con todo lo demás no proceda igual al que no conoce o no tiene a Cristo como su Señor.
3.      Porque cuando se es prudente en el proceder, la necedad tendrá menos probabilidad a tener lugar, la sabiduría estará rigiendo y asesorando el proceder.
a.       El creyente siempre tendrá la responsabilidad y el cargo de sumarse, aliarse con la obra que lleva a cabo el poder de Dios en sus vidas, porque fácil puede haber una obstrucción en la cobertura del Señor por otros intereses creados.
Por tanto, guárdate y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, enseñarás a tus hijos y a los hijos de tus hijos (Deuteronomio 4:9).

b.      El creyente ya ha alcanzado a través de Cristo la salvación por su entrega a Él. Pero, mientras estemos en este mundo siempre tendremos una gran responsabilidad y esta es de no solo tener la salvación, empero, el de vivir o conducirnos conforme a lo que ya es la nueva naturaleza.
En el libro de Proverbios hay una buena ilustración tocante a esto:
Aquél dado a la cacería logra atrapar su presa, el objetivo de este era para poder nutrirse o alimentarse de ello; sin embargo, después de haberlo logrado la indolencia o dejadez lo alcanza, o lo caza ahora a él y aún poseyendo o teniendo lo deseado no disfruta o se deleita en lo que ya es suyo.
Cuando la diligencia espiritual se va rezagando o aplazando en nuestras vidas, no se podrá cosechar de su bien.
Proverbios 12:27- El indolente ni aun asará lo que ha cazado; ¡precioso bien del hombre es la diligencia!
Axioma: La vivacidad espiritual es discernimiento o acierto en el diario andar.

c.       Todo depende del valor que usted le ha dado a la naturaleza espiritual, la nueva criatura que es, se esforzará y siempre estará pendiente de aquel incalculable tesoro que el Señor le ha dado a través de Cristo.
Si por posesiones humanas usted se esfuerza hasta el último recurso que tenga ya sea para recobrar o reemplazar, ¿Cuánto más lo espiritual?
¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, barre la casa y busca con diligencia has encontrarla? (Lucas 15:8).

d.      El creyente tiene que presentarse ante Dios o siempre está ante el Señor, y con este cuerpo mortal; el cual diligentemente debe presentar al Creador como un sacrificio vivo (negándonos a operar conforme a los deseos de la carne o las tendencias humanas que no glorifican al Señor). Esto implica procediendo sólo en lo que le agrada al Señor, provocando esto una vida santa o en santidad. Queriendo esto decir que ha sido y está apartado para Él.
Por lo tanto, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro verdadero culto (Romanos 12:1).

e.       Es enteramente responsabilidad del creyente si sus obras han de ser aprobados o no y de no tener que avergonzarse habiendo vivido sin desviaciones.  Es el creyente aquel que tiene que procurar, proponerse a...
Procura con diligencia presentarse a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
Pero evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad y su palabra carcomerá como gangrena (2 Timoteo 2:15, 16).

f.        La diligencia del creyente le permitirá edificar sobre su fe o conocimiento espiritual.
...habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de las pasiones...
...poned toda diligencia en añadir a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.
Por lo cual hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección, porque haciendo estas cosas, jamás caeréis (2 Pedro 1:4-11).


El Señor nos ha dado la responsabilidad con la salvación que nos ha concedido, de cuidar, mantenernos ocupados para permanecer firmes en nuestra fe y elecciones que llevamos a cabo. La petición nuestra es que Él nos guíe en responsabilidad de no descuidar la gran bendición de la salvación en todo nuestro andar.

domingo, 8 de octubre de 2017

NO SE HAGA MI VOLUNTAD, SINO LA TUYA



¿Qué podría atravesar un creyente para el Señor que pudiese ser demasiado, comparado a todo cuanto Él sufrió por toda la humanidad?
...Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la Tuya (Lucas 22:42).
Es entendible la naturaleza humana no quiere sufrir, posible sea que cada intento que se haga es para evitar la vía del sufrimiento. Pero de una forma u otra se ha de tener un encuentro con ello, ya sea provocado o por el hecho de estar en este plano humano.
Esta es una porción en la Sagrada Escritura que nos hace ver en forma aumentada la naturaleza humana de nuestro Señor Jesucristo y a la misma vez nos hace entender que el padecimiento que Él atravesaría no era comparable a nada, ni podrá ser comparado a nada jamás. Empero he allí la oración del Señor...si quieres, pasa de mí esta copa...El sacrificio vicario fue y es el único medio que ante Dios hizo la posibilidad para que el hombre pudiese estar amparado bajo gracia, sí ese favor de no eliminarnos por la paga del pecado que es muerte, el cual uno sólo cargó sobre Él toda culpa de la humanidad; los pasados, los presentes y los futuros. Ese es el poder de la obra redentora del Hijo de Dios, librando a todos de condena, para ofrecerles a través de Él la oportunidad para poder ser perdonados y librados de la condena eterna.
Nadie más podría pagar ese precio, sólo en Él la deuda quedaría saldada eternamente y para siempre.
Esto era lo que Jesús le pedía al Padre que pasara de Él, pero más importante era cumplir su voluntad, siendo Él la dádiva de Dios para librar al mundo de su perdición eterna. Aún no se había consumido pero nuestro Redentor ya lo sabía:
1.      Sería despreciado y desechado entre los hombres.
Esto es Dios siendo rechazado y despreciado en carne por su creación.
2.      Un varón de dolores, experimentado en sufrimiento.
3.      Y como que escondimos de Él el rostro.
4.      Él fue menospreciado y no lo estimamos.
5.      Él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores.
6.      Nosotros lo tuvimos por azotado, como herido y afligido por Dios.
7.      Él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados.
Herido y molido por nuestros pecados, su apariencia dice la Palabra ya no era humana; fue maltratado más allá de cualquiera tolerancia.
8.      Por darnos la paz, cayó sobre Él el castigo.
9.      Y es por las llagas de Él que fuimos nosotros curados.
10.  Jehová cargó en Él, el pecado de todos nosotros.
11.  Fue angustiado y afligido, y no abrió su boca.
12.  Como cordero fue llevado al matadero, como una oveja delante de sus trasquiladores.
13.  Él enmudeció no abrió su boca.
14.  Por medio de violencia y de juicio fue quitado.
15.  Fue arrancado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de su pueblo fue herido.
16.  Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. (Isaías 53:3-10)

Esto fue la razón por la cual dijo nuestro Salvador si quieres, pasa de Mí esta copa. Nadie más pudo beber de este cáliz, sólo Jesús. Nadie más pudo haberlo logrado, sólo Jesús.
Pero, aún queriendo evitar los puntos allí tratados y más, dijo:... pero no se haga mi voluntad, sino la Tuya.
Esto fue lo que Jesús hizo por su pueblo, para todo aquél que en Él creyera. ¿Qué pagaré al Señor por todas sus bondades para conmigo? ¿Qué puede pedirme mi Redentor que sea más difícil de lo que Él padeció por mí?
Posible sea que muchas veces cuando se presenta ese momento de negarnos a no representarlo a Él en todo cuanto hagamos, es porque no queremos pagar el precio del rechazo o críticas de otros que no lo conocen, no lo aceptan o rechazan.
Pero muchos vivimos olvidando el alto precio de nuestro Salvador por estos trapos de inmundicia, por los que por nuestros pecados estábamos en camino de muerte.

¿Qué pagaré a mi Señor por todos sus beneficios para conmigo?

EL DÍA DE SER CONOCIDOS POR EL AMOR ES SIEMRE (LOS 365 DÍAS DEL AÑO)

    El mundo hace una pausa todos los años, y se celebra el día de los enamorados, el día de la amistad. Es encomiable lo que se hace, reg...