¿Tratando de huir de Dios? ¿Tratando de evitar confrontar lo que en definitiva está contra Él? ¿Tratando de vivir sin Él en sus propias convicciones o preferencias?
Acaso no es esto precisamente
lo que ha provocado la creación de tantas religiones, falsas doctrinas, nuevas
tendencias, todos estos tratando de huir del Todopoderoso con sus
justificaciones y creencias, tendencias que los conducirá a perdición, pérdida
total.
¿Qué es huir? ¿Qué
implica huir?
Sinónimo de huir es
abandonar: una posición dada o una responsabilidad. Eclipsar: es empobrecer u
oscurecer. Fuga: hace referencia a una salida. Todas estas expresiones hacen
referencia a desertar o traicionar. Hagamos uso de la retórica o argumentación,
¿Ha huido de Dios alguna vez o ha tratado de hacerlo? Y la respuesta es…, cada
cual responda ante el Creador.
Tontamente o
tristemente muchos hemos estado en una posición de esta naturaleza o estamos
aún por diversos motivos, posible es que para algunos hay reconocimiento del
hecho, para otros aún en la negación, evitando reconocer, admitir esta verdad.
Pregunta el salmista:
… ¿Y a dónde me iré
de Tu presencia? Salmo 139:7
La pregunta expuesta,
presentada, realmente es una afirmación. Señor, reconozco que no hay lugar
sobre la faz de la tierra, ningún punto en este vasto universo que me pueda
ocultar de Ti. El sentar, el levantarse, lo que se hace, lo que se está por
hacer; lo que se concibe, lo que aún si quiera se ha considerado, ya está en la
presencia del Soberano Dios. ¿Quién cómo Tú Señor?
Hubo un profeta
llamado Jonás que trató igualmente de hacer aquello:
...se levantó para
huir de la presencia de Jehová… (Jonás 1:3)
Estemos claro, cada
vez que optamos por ir en base a nuestra humana naturaleza, esta emula la misma
acción fallida. Por ello la pregunta ya no es: ¿Cómo pudo? La retórica es:
¿Cómo nos osamos a tal?
En medio de la
tormenta que Dios envió para hacerle entender quién está en control, fue
interrogado por el patrón de la nave en donde responde:
Soy hebreo, y temo a
Jehová Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra. El cual en estos
momentos me está deteniendo en mi camino de tratar de huir de hacer su voluntad
o de permanecer en ella. Los paganos entendieron, que, debido a su abandono a
su responsabilidad dada u ordenada, esto era lo que daba como resultado, la
consecuencia de aquella tormenta. ¿Por qué has hecho esto? Fue el interrogante
de los paganos. Su posible respuesta fue: Tratando de evitar lo inevitable con
el Soberano Dios. El solo hecho de
considerar que usted como creyente debería representar una bendición en el
lugar en que está, para las vidas con las que tiene algún roce o contacto,
usted es el promotor del mal que le acaece a esas vidas o aquel lugar.
Querían saber cuál
sería la acción que tendrían que tomar para apaciguar a su Dios. Que ironía, los
que no pertenecen al pueblo, los que no creen en el Señor son los que buscaban
respuestas, aunque lamentablemente era temporal. Y usted, ¿Qué clase de
respuestas o acciones procura?
Jonás les responde
que el único camino a seguir sería que él fuese echado al mar, y con este acto
el mar se aquietaría. Porque nuevamente él sabía que por causa de él les
sobrevino aquella tempestad. El solo considerar el hecho que por usted es el resultado
de los males que alcanzan a otros. El hecho
de solo pensar que fueron los paganos los que procuraron hacer una obra de
bien, y el responsable sino por ellos habría permanecido en huida (aunque hubiese
sido por un corto tiempo).
Los hombres trataron
de llegar a tierra firme, pero no pudieron. Hay un axioma de fe para este hecho:
Las buenas intenciones en medio de rebelión, no cambian el curso, excepto
sometimiento o rendición al Señor.
¿Cuántos tomamos
responsabilidad de nuestros errores, nuestros actos, para no afectar a otros;
para no poner en peligro sus avances o seguridad?
Hay tanto que se
desata cuando no obedecemos al Señor, parte de ello es:
1. Almas que pudieron ser influenciadas
por nuestra vida, tropiezan con confusiones o posible desilusión tocante a la
fe.
2. Donde se debió haber llegado es
entorpecido por obstinación y por ir en dirección contraria.
3. Aquella vida se pierde entre la
muchedumbre, si no da un giro de 180 grados.
Pero, cuando se está dispuesto a enfrentar y tomar responsabilidad por las acciones extiende oportunidades, posibilidades.
Gloria a Dios que el
Señor extiende oportunidades y aun permite que se tenga una voz para Él.
Dios sabía cuál sería
el curso de las malas decisiones de Jonás, su forma de pensar, su carácter, su
desenfreno en ira, su obstinada manera de ser. Empero Dios, que glorioso Señor
el que servimos; sin embargo, Dios no dijo déjame eliminar a Jonás y he de
levantar a otro siervo, aquello acontece y siempre puede ser el siguiente paso
del Señor, mas, gloria a Dios, el Señor extendió una segunda oportunidad. ¿Hay
algún hermano en una segunda oportunidad brindada por Dios? Alabado sea el
Señor que gracias a su bondad y misericordia los hay gozando de ese beneficio
que sólo Él pudo brindar, extender.
Y en un viaje un
tanto incómodo, pero dentro de un pez llamado misericordia de Dios, el profeta
en el vientre del pez llega a Nínive, y al igual predica sobre la misericordia
de Dios aun a pesar de todo aquello que estaba en contra de ellos o como estuvo
en nuestra contra. Un mensaje que pone a todos al mimo nivel, porque todos
estamos y somos producto de la misericordia de Dios. ¿Qué haremos con ello? Esa
respuesta sólo el Señor ciertamente conoce.
¿Cuántas veces has
tenido que ser lanzado del barco para no afectar a otros por estar en huida?
¿Cuántas vidas ha afectado por estar en huida?
¿De cuánto más se ha
valido el Señor para devolver a su oveja al camino y para que cumpla su
voluntad?
Eludir a hombres y a
leyes de hombres, se ha logrado en varias instancias, han sido exitosos. Esto
para algunos los transforma ante los ojos de algunos como héroes,
personalidades especiales.
Sin embargo, eludir
al Creador, ningún hombre lo ha logrado, ni lo logrará. Porque de una manera u
otra la misericordia por un tiempo lo acompaña, pero, su justicia lo alcanzará
si no hay cambio.
Jonás, dentro del
vientre de pez pudo retractarse, pedirle perdón al Señor y hacer correcciones;
en medio de una imposibilidad, algo que se pudo evitar desde el inicio si
hubiese habido obediencia. ¿Usted, dentro de qué condición ha tenido que verse
forzado para reflexionar y cambiar de dirección? ¿En cuántas instancias ha tratado
de eludir sus responsabilidades ante el Creador?