Cuando se arriba a obedecer al Señor sin anteposiciones, condiciones.
Estar bajo la simple o complicada convicción de cualquiera que sea el desenlace
de aquello, a la voz de Jehová, a sus ordenanzas, a lo que prescribe, lo que
dictamina, obedeceremos. Cuando el
sometimiento, confianza y humillación a Él nos permite allí estar, entonces y
solo entonces le habremos permitido tener el señorío, la potestad sobre todo. Poder declararlo y realmente vivirlo:
Sea bueno, sea malo, a la voz de Jehová nuestro Dios al cual te
enviamos, obedeceremos, para que obedeciendo a la voz de Jehová nuestro Dios
nos vaya bien (Jeremías 42:6).
Palabras, declaraciones estas poderosas. Esta fue la supuesta
declaración del reino de Judá, al profeta Jeremías; el cual consultó con el
Señor y le hace saber a los de Judá que no deben descender a Egipto, que
permanecieran en Gerut-Quiman (posiblemente se podría tratar de un albergue que
tenían en las cercanías de Belén). Dios les hace saber que deberían permanecer
allí quietos, porque allí los edificaría y no serían destruidos. Ellos temían
la presencia del rey de Babilonia, pero, Dios les reitera que con ellos Él
estaba para salvarlos y librarlos de la mano de aquel rey. El Señor al igual
les reveló:
Tendré compasión de vosotros, y él se compadecerá de vosotros y os hará
regresar a vuestra tierra (Jeremías 44:12).
Dios les hizo saber el principio y el final de lo que sería, pero al
igual sobre el bien que habría en aquello. Recibiendo su justo castigo por desobediencia
y el Señor en su misericordia, como al igual lo tiene para con todos.
Haciéndoles saber el camino a seguir para no continuar complicando, y atrayendo
mayor mal sobre todos.
Fueron todos los capitanes de la gente de guerra y otros mencionados en
la Palabra para buscar oír de Dios por el temor que los absorbía, los dominaba
debido a los enemigos que tenían. Y aun escuchando la voz de Dios a través del
profeta, aún recibiendo las
instrucciones del qué deberían de hacer, optan por rechazar lo que la voz del
Señor decía a través de su siervo y lo acusan de mentir (Jeremías 43:2).
Aquellos que habían expresado que obedecerían esto fue lo que hicieron:
Entraron, pues, en la tierra de Egipto, sin obedecer a la voz de
Jehová... (Jeremías 43:7)
Algunos creyentes habrán expresado, empero, ¿por qué consultaron? ¿por qué declararon algo que realmente no era
no sería su decisión final? Está inconfundiblemente claro que ellos mantenían
otra agenda aun a pesar de lo que iban a escuchar. ¿Algún parecido con usted?
Entristece decir que muchos en el pueblo de Dios, quedan expuestos a la
respuesta del Señor tocante a algo personal, profesional o en cualquiera otra
área de su vida. Aquello que se tiene que hacer, aquello que se tiene que
evitar. Lo que se debe de confesar, y ciertamente aquello que se tiene que
callar.
Sin embargo, igual que este pueblo obstinado y rebelde, escuchan, se les
advierte; se les hace saber que de no ser así esto acontecería o implicaría mal.
Creerían que están sembrando en tierra o vida fértil, con hombres temerosos del
Señor y que están determinados a honrar a Dios, a obedecer su voz porque
ciertamente claro está que los planes del Señor para sus vidas son planes de
bien, y que al igual nada puede hacer, jamás logrará algo más grande de lo que
hará y puede hacer el Señor.
Y luego las consecuencias, las heridas, las pérdidas, de todo aquello
que se pudo evitar, empero se quiso permitir que la voluntad humana y
decisiones tomasen mayor control en nuestras vidas.
Esto acontece una y otra vez en la vida de muchos que profesan amar a
Dios sobre todas las cosas, cuando realmente ciertas áreas se han confinado
para logros y ganancias conforme a nuestro proceder.
Muchos expresan queremos escuchar la voz de Dios, ¿qué fue lo que
dictaminó con respecto a...? y cuando se hace un inventario de muchas de esas
vidas están en yuxtaposición con lo que ordena el Señor.
Si usted ya tiene un concepto preconcebido, usted no está buscando una
respuesta del Señor, porque algún lugar en su consiente que sólo Dios y usted conocen,
tiene una objeción a lo que va a escuchar y una resolución a lo que va a seguir
o continuar haciendo.
Todo aquél que está en aquella posición, al rechazar lo declarado, no es
a voz de hombre que ha desechado, empero a la voz del Todopoderoso. Aquel Dios
el cual le informó el camino de paz y de aceptación para con Él, el camino que
le sería bendecido, mas, optó por escoger la de desobediencia y juicio,
Sus labios declarando algo, cuando hay en su corazón otro pensamiento.
La realidad es que hay muchos actos y pasos piadosos, con otros propósitos al
final de la jornada.
Estos consultores recibieron respuesta de la boca de Dios, recibieron
promesas y confirmaciones. Empero resignarse a habitar en el temor a hombre y
las consecuencias de la desobediencia fue el atrevimiento infernal que tomaron.
Habrá aquellos que oirán el mensaje, lo leerán en la Palabra, recibirán
profecía, pero, elegirán el camino de lo contrario a lo que Dios ha establecido,
establece. Porque para estos hermanos débiles, el consejo del Señor no les
resulta tan atractivo como el proceder en base a lo que ellos han escogido.
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