martes, 4 de diciembre de 2018

EJECUTANDO FUNCIONES COMO TODOS HONRANDO A DIOS




El creyente está esparcido en todo el mundo, todos ejecutando funciones como todo ser humano, algunos con más temor o reverencia a Dios, otros un tanto más descansados o reposados en el ejercer su fe y crecimiento espiritual. Aquellos aprovechando toda oportunidad brindada, otros siendo selectivos y hasta descuidando áreas que serán zarandeados por las fuerzas enemigas y los podrán confundir o alejarlos de bendiciones.
Sin embargo, en medio de las diligencias laborales no es de sorpresa alguna que algunos están laborando en empresas o negocios que sin conocimiento alguno ya sea los dueños o los ejecutivos, administradores están inmiscuidos en ocultismo, satanismo u otras creencias paganas que se traduce igual a todo aquello que no agrada a Dios. Pero allí están laborando desempeñando la función para el cual están calificados o acreditados.
Ahora bien, es para el creyente una puerta abierta por el Señor para proveer a través de esa fuente de trabajo aquello que es requerido para poder enfrentar sus obligaciones varias. 
Mas hay situaciones que es importante señalar, subrayar para probablemente aquellos que se adormecen en la acción que debería sin fluctuación alguna surgir en rechazo de aquello que Dios aborrece.
Si un creyente no está anuente directamente de aquello que forma parte directa de los ingresos de estas personas o empresarios, siempre y cuando sea un trabajo honesto en la función que ellos desempeñan, todo está en orden. Empero el momento en que de manera tangible el hermano de la fe ya está en conocimiento de la actividad y comprobado está de lo que allí se tranza y que ciertamente no es aceptable en su norma cristiana, la acción que se espera de aquél es separación.
Alguien diría, pero no es tan fácil, ya que tendría posible un período de cesantía antes de poder volver a ser empleado, y departe mía, no estamos involucrados en la actividad de ellos.  En respuesta a ello:
1.      Solo es cuestión de tiempo hasta que aquella irregularidad sea descubierta o expuesta.
2.      Dios es un Dios de revelación, Él no permite que los suyos permanezcan en oscuridad o ignorancia
3.      ¿Es su necesidad más importante que su integridad espiritual? ¿Cómo continuar como si todo está en orden cuando ya está en conocimiento que no lo es?
4.      ¿Acaso Dios lo hará sufrir por haberlo glorificado u honrado a Él, en separarse de algo que de ninguna manera debería de ser?
Entienda usted que Dios honra a los que le honran. Esto es, ya hay una puerta abierta para usted, y no será algo de menos remuneración, porque el Señor no trabaja de más a menos. Las bendiciones del Señor conducen de más a más, las bendiciones son múltiplos.
1 Samuel 2:30-… porque yo honraré a los que me honran, y los que me menosprecian serán tenidos en poco.
Usted manifiesta menosprecio o desestima a su Señor cuando aún consciente de aquello que no debe de ser, aquello prevalece.
Al igual es importante dejar sentado de manera clara que es entendible que no todos los empresarios o millonarios son, o están involucrados en oscuridad, pero no forman parte de la fe. Empero Dios les ha permitido llegar a los lugares que han logrado para ser de bendición para su pueblo.
Eclesiastés 2:26- Porque a la persona que le agrada, Él le ha dado sabiduría, conocimiento y gozo; mas al pecador le ha dado la tarea de recoger y amontonar para dárselo al que agrada a Dios. Esto también es vanidad y correr tras el viento.

Usted está donde está porque el Señor hizo aquella obra por y para usted, esto es para todo creyente.
Axioma: Los medios de Dios siempre cumplen su función.


domingo, 11 de noviembre de 2018

¿CUÁL ES SU DENOMINACIÓN? (¿DE QUÉ ES MIEMBRO?)




Gálatas 2:20- Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí…
Lo que usted considera, sus preferencias, tendencias, todo aquello es irrelevante. Usted pertenece al pueblo de Dios, no a sectarismos, al pueblo de Dios y usted lo sirve como parte del “Camino”.
La identidad total de una vida en Cristo, no se sectoriza, está unificado con todos aquellos que profesan una fe genuina en lo estructurado en la Palabra de Dios, no interpretación de hombre; no doctrinas que establecen algo adicional a lo que declara las Sagradas Escrituras, ya que, de ser así, estas no forman parte del “Camino”, es un desvío en el recorrido.
Resulta interesante escuchar a creyentes declarar soy bautista, soy anglicano, soy pentecostal, soy de la iglesia tal… ¿Está herrado expresarse de esa manera? Examine usted y llegue a su determinación en base a la Palabra.
En primera instancia, los discípulos, ¿a qué iglesia pertenecieron? ¿en dónde se congregaban? Todo fue bajo el manto de Jesús, todos por Él eran una nueva criatura e iban en pos de Él.
Los creyentes, los cristianos en los tiempos bíblicos eran conocidos como los del “Camino”. Este era el movimiento cristiano, para estos era un distintivo su manera de proceder y de vivir, nada de lo pasado permanecido a ellos, fueron transformados por el poder de Dios y lavados en la sangre de Cristo Jesús de toda vana religiosidad y tradiciones que los mantenía con un falso sentido de que estaban en paz con el Creador.
         Lo que ha traído las designaciones o denominaciones hasta cierto punto ha sido una separación. Examinemos, cuando eran conocidos como los del “Camino”, ¿cómo habrá sido el saludo? Soy del “Camino”, en otras palabras, acepté a Cristo como Rey y Señor de mi vida o he sido lavado en la Sangre preciosa o poderosa de Jesús. Ninguna denominación fue anunciada, nadie se identificó con nada más excepto que pertenecían al pueblo de Dios, gracias al sacrificio de su Hijo unigénito. Esto era lo único importante a destacar. Y ¿dónde se congregaban? Gracias por preguntar:
·        La iglesia de Jerusalén
·        La iglesia en Antioquía
Y otras iglesias más se fueron levantando, y todos los que creían estaban juntos, no en la misma región, pero juntos en la fe que profesaban. Y gracias a esa unidad y al esparcimiento del evangelio sin sectarismos que pueden representar un impedimento poderoso del evangelio, el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos (Hechos 2:44-47).
Usted no es miembro de una denominación, usted es miembro del cuerpo de Cristo, pero, se congrega en tal denominación. Dentro de esa posición bíblica, usted podrá identificarse en cualquier parte del mundo, con los que realmente pertenecen al “Camino”.

lunes, 5 de noviembre de 2018

EL SEÑOR SE COMPADECE DE SU DEBILIDAD (SIEMPRE HAY UNA SALIDA)




Deténgase a considerar lo siguiente, Jesús, el Hijo de Dios, fue tentado según nuestra semejanza, queriendo decir, igual que usted lo es; mas, ciertamente Él lo enfrentó todo sin pecado. Ya que, vestido con esta naturaleza humana, debido a la puerta que abrió el pecado original, el enemigo de nuestras almas ha tratado y siempre tratará de presentar todo tipo de argumentos para poder así lograr que aquellos que profesan la fe cristiana incurran en faltas, sean atraídos por engaños, y así crear confusiones a los espectadores que aún no han sido liberados de las garras del mal.
Hebreo 4:15… que no pueda compadecerse de nuestra debilidad, sino que fue tentado según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Todo creyente, todo cristiano tiene en Jesús, el Hijo de Dios una total identificación de aquello que se atraviesa, ya que Él recorrió el mismo camino, atravesó pruebas, fue tentado en todo. Por ende, nada hay que se le pudiese presentar que no lo haya vivido cuando en cuerpo de hombre estaba.
Dios se compadece de los suyos, a través de su Hijo, conoce nuestra fragilidad, nuestra vulnerabilidad en todo cuanto se confronta, y aunque el hombre de fe creyese que el fuego de prueba en instancias lo va a devastar, Filipenses 4:13, tiene la respuesta tocante a ello: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Examinemos o ampliemos. Ya que el Señor hizo el mismo recorrido que usted, Él sabe exactamente aquello que necesita ser fortalecido, para poder vencer en cualquier y todas las áreas en que esté.
En Él está la respuesta, Él brinda la fuerza y Él es la respuesta.
Jesús hizo el recorrido como Redentor haciendo la voluntad de su Padre. Ahora, ya que Él es quien habita en usted, le enseñará a permanecer en la voluntad de su Padre y a glorificarlo allí en donde está (pruebas, tentaciones) y a ser más que vencedor a través de Él.
Es que, a través de Él está la capacidad, el poder, y la disposición de querer agradar a Dios en todo cuanto se haga y se exprese, porque el objetivo de todo es agradar al Señor. Pero, sólo es a través de Jesús que esto se hace una realidad. Sin importar que es lo que se está confrontando, la duración de ello, y lo intenso que aquello fuese. Porque en Jesús, no sólo está el poder que emana de Él para poder confrontar y vencer, mas, al igual se tiene el hecho que se apiada, se compadece de todo aquello que a consecuencia del pecado usted tiene que atravesar.
Lamentable es que para algunos creyentes, al estar atravesando las olas de pruebas, en instancias es como si el Señor se ha excedido o no mantuvo presente lo frágil que se es. Para usted o cualquiera que creyese así he aquí lo que dice el Señor tocante a ello.
1 Corintios 10:13- No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.
Por ende, es por la presencia del mal que todo pareciera casi intolerable o extenso, empero, dice el Señor:
1.      Que todo aquello que se atraviesa, esto es tentaciones o pruebas, nada esta más allá de aquello que su naturaleza humana no pudiese tolerar.
2.      Nada está más allá de lo que Él permitirá o consentirá.
3.      Y juntamente con la tentación hay una salida. Nada fue diseñado para que usted quede atrapado en ello.
 El que se entrapa en ello es aquél que ceda o consienta a ello, aún allí está su misericordia.

jueves, 25 de octubre de 2018

¿POR QUÉ TEMÉIS? (CONFIAR ES SU DECISIÓN)





      Toma un tiempo desarrollar, mas confianza en Dios es una decisión que usted tiene que activar, ya que el Señor no está a prueba, es usted que tiene que decidir por el que nunca falla.  La confianza en Él se establece mientras haya mayor acercamiento.
      Mateo 8:23 Entró en la barca y sus discípulos lo siguieron.
                v.24 Y se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero Él dormía.
                 v.25 Se acercaron sus discípulos y lo despertaron, diciendo:
                         ¡Señor, sálvanos, que perecemos!
                  v.26 Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe?
Jesús los llamó: “hombres de poca fe”, “¿por qué teméis?”
Analicemos:
¿Qué había sido lo que Jesús esperaba de ellos?
a.      Ver la amenaza y aun permanecer confiados en que nada podría acontecerles sin que el Señor así lo permitiera, ya que Él siempre supo que aquello acontecería. Sorpresa es para nosotros, pero no para Él. No sabremos cuál será la salida de aquello, pero el Señor lo tiene ya preparado.
      Si examinamos el crecimiento espiritual de Pedro, en contraste con lo que inicialmente había acontecido en el barco, Pedro había aprendido a descansar o confiar enteramente en la divina intervención del Señor en cualquier área o forma que al Señor le placiera.
      Pedro fue encarcelado por predicar el evangelio, sujeto con dos cadenas y los guardas custodiaban la cárcel. Lo importante a destacar en este hecho es que Pedro no se afligió por aquello. Nos hace saber la Palabra que él dormía, y el ángel que el Señor había enviado para librarlo lo tuvo que levantar. Básicamente lo que allí se reflejaba era lo siguiente, posiblemente Pedro dijo en su corazón, si estoy aquí el Creador lo ha permitido, por ende, Él y sólo Él sabrá cuál será el desenlace de todo aquello (Hechos 12:6-7)
Pedro sabía que él no estaba solo, sabía que en aquella tempestad que atravesaba, el Señor obraría conforme a sus santos propósitos sin que él tuviese que afligirse.

b.     Ordenar a la tormenta que cesara.

       Si tomásemos el hecho que Jesús les había instruido en el poder de la oración. El hecho de hablar con Dios y presentarle toda situación, y entendiendo lo que implica “... hágase Tu voluntad...” Ya que la tormenta no era una bendición del Señor, ellos tenían toda autoridad sobre ella. Y cuánto más con Él presente, a su lado.


c.      Que estuviesen alabando al Dios vivo aún en medio de aquello.
      Cuando Pablo atravesó sus diferentes pruebas, pudo llegar a esta conclusión, verdad, axioma a través del Espíritu Santo:                    Romanos 8:28 Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
      Madurez espiritual ayuda a mirar toda situación como un medio donde el Creador se ha de glorificar. Pablo terminó sus días encarcelado, sin embargo, para él esto nunca fue un hecho que el Maestro no se interesara...
Jesús entra en la barca, estaba allí presente con ellos en lo físico. Fue de Él que recibieron la enseñanza tocante a la “confianza en Dios”. Uno de los sinónimos de confianza es libertad. Si hacemos un juego de palabra con aquel término podríamos decir que hay una seguridad ya instaurada para el creyente ante y para toda adversidad que pudiera presentarse ya que el Señor dejó una fianza sobre toda situación, “su promesa”. No os angusties por nada (Mateo 6:25), ni aun cuando pareciera que nuestra vida estuviera amenazada, ya que nuestros caminos han sido ordenados por Él. ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se angustie, añadir a su estatura un codo? La angustia en nada beneficia, empero la confianza en el Señor libera de toda situación presente o que podrá presentarse.
        Dios en su presciencia sabía que ellos estarían ante esa amenaza. Lo que se hace en el transcurso de ello, en ello radica lo que se ha entregado al Señor.


martes, 9 de octubre de 2018

ARREPENTIMIENTO NO VUELVE A LA INMUNDICIA





Hay aquellos que se han alejado del Señor, por razones que creen sostenibles para ahora estar involucrados en esto y aquello, creyendo que ahora lo han alcanzado, han sido liberados.
Si alguno ha podido encontrar un mejor lugar en la que ellos han podido habitar, a diferencia de lo que el Señor les ofrece, ciertamente aquél nunca tuvo aquella relación con el Autor de sus días. Ya que nada que se ha recibido o se recibe del Señor es comparable o igualable a nada en ningún ámbito o lugar.
A todo aquello que ha quedado expuesto, ha sido tan solo aquello que lo ha de devorar o desarmar cuando menos lo espere, convirtiendo así en otra estadística del enemigo de nuestras almas.
Ciertamente los que se alejan de Ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel que de Ti se aparta (Salmo 73:27).
Hay un contraste claro de las dos posiciones o disposiciones que se puede tomar, los que se alejan del Señor perecerán, los destruirá. Ya que la implicación es poblar aquella vida o habiendo vuelto a llenarla de todo aquello que antes fue, es haber retornado al lugar en donde hubo destrucción desde el inicio.
Es haber reconstruido aquel edificio y volver a habilitarla de todo aquello que antes lo ocupaba, sí de todo aquello que mantuvo y estuvo fuera de la voluntad de Dios.
Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago (Gálatas 2:18).
Axioma: Nadie vuelve a un desperdicio, excepto que en ello tengan o encuentren un valorado tesoro, aquello que aprecien como tal. ¿Ilógico? Entonces, por qué aquello se hará.
El hijo pródigo, se hizo una vez referencia de su condición, jamás degeneró o retrocedió.
Axioma: El camino de real arrepentimiento no vuelve a la inmundicia del que lo rescató el Señor.
El creyente puede tropezar, puede resbalar, pero, nunca permanecerá allí tendido; volverá a la casa de su Padre. El hijo pródigo siempre fue un hijo (aunque por una etapa en su vida fue rebelde, desobediente), porque se levantó, salió de la porqueriza y no fue en camino a una mayor confusión, ignorancia; se levantó y al salir había una sola dirección, un interés unificado y desprendido de todas las demás carcomas, parásitos que antes había, a la casa de su Padre estaba en camino.
Alguien dirá, pero fue ingrato, no apreció, malversó, rechazó. Todo lo mencionado es realidad, empero es una condición que tiene ya un pasado; eso era, eso fue; empero ahora retornó la cordura. En instancias para algunos tuvo que haber habido un fuerte encuentro para poder apreciar, valorar.
Empero, hay al igual algunos que persisten en el error, en aquello que los distancia más y más, a tal lejanía, que la voz del Señor ya no perciben, no son sensibles a su presencia, costras de pecado se han apoderado de su entero ser. Están en un sendero de cometer un crimen, el que han de asesinar es a su propia alma, su persona.
Nunca podrá haber otro resultado en la vida de todo hombre que se distancia del Señor, esto solo puede ser una vía de destrucción. Es imposible haber arribado a otro puerto de bendición, aunque ante los espejismos de este mundo, todo pareciera de gran esplendor, publicidad, fama, fortuna. Declararían ahora tengo lo que tanto anhelé, y en medio de su celebración el reclamo del enemigo por sus almas. Si acaso lo dudara, por qué será que para aquellos que supuestamente lo habían alcanzado todo, “fama, fortuna”, se han suicidado o sus vidas finalizan en bajadas de vicios y depravación.
Todo esto se asemeja a personas tratando de desafiar la gravedad espiritual. Tratan de conducir en un espacio que no existe, de total derroche e irreverencia a Dios. Han de sufrir esa caída, ese accidente inevitable porque han violado todo aquello establecido por el Soberano para su bienestar tanto espiritual como físicamente, intelectualmente, psicológicamente. Conduciendo sus vidas a alta velocidad, ignorando toda señal de alto, peligro, camino cerrado. Ciertamente llegaran al lugar que ellos han escogido, lamentable destrucción y anticipada muerte tanto espiritual como física.
El alejamiento o distanciamiento que se esperaría después de haber sido librados, desencadenados, limpiados de una condición de muerte sería aborrecimiento todo aquello que representó aquel estado cual haya sido, pero, sin la intervención del Señor allí habría perecido. Empero, algunos aun cortejan con aquello que nunca se debió, volviendo a entretenerse o considerar aquella trampa que anteriormente los mantenía apresados.
¿Cuántos volverían a introducirse en un campo minado? Habiendo sido librado de ella, y conducidos a lugar seguro. ¿Cuántos a punto de caer al abismo volverían a lanzarse en el mismo lugar que anteriormente la muerte solo estaba en espera de devorarlos? ¿Cuántos habiendo sido librados de gran peligro volverían al mismo lugar con el mismo mensaje?

Para alguno que profesa la fe cristiana, esta no sería su realidad, ya que son conducidos por el Pastor, y junto a ningunas de estas los haría si quiera de cerca pasar.


OÍR LA PALABRA NO ACOMPAÑADO DE FE





Hebreos 4:1- 11
El descanso en el Señor es accesible para con todo creyente, empero no todos allí residen.
·         Hay aquél que descansa en su incredulidad en algunas áreas.
·         En su obstinación.
·         En su ansiedad.
·         En su desesperación.
·         En convicciones personales.

Frente al pueblo está la entrada al descanso, pero muchos deambulan frente a ello sin entrar.
Increíble es pensar que para todos es, todos tienen acceso a la entrada, y aquí es donde puebla lo inexplicable, algunos no lo han alcanzado.
La buena nueva ha sido anunciada, empero para algunos iguales que el pueblo de Israel:
“...a ellos de nada les sirvió haber oído la Palabra, por no ir acompañada de fe en los que lo oyeron (Hebreos 4:2)”.
De nada les sirvió haber oído la Palabra, porque no fue acompañada de fe, aceptación radical, lo dijo Dios y no hay más que cumplir. En vano fue el haber quedado expuesto a la solución, prosiguiendo el camino con la situación como si nunca se hubiese escuchado del Señor.
Todo les fue preparado al pueblo de Israel, pero un grupo mayoritario de incrédulos trajo sobre el remanente de crédulos un inconveniente, mas, los de la fe entraron en la paz; porque, aunque fue por un tiempo la espera, la incredulidad de otros no anuló lo que pertenecía a los que a Dios creyeron.
Dios dijo, está escrito, es anunciado, es enseñado, predicado; sin embargo, por muchos no aceptado aquello que el Señor les ha revelado, aquello que han quedado expuestos, sí de la Palabra (no de hombre el cual es siempre cuestionable), la Palabra del Señor.
Si la fe no acompaña a la Palabra oída, aquél permanece en el estado en que se encuentra, inmóvil e indefenso ante aquello que lo habría armado para proseguir, vencer ante toda oposición o adversidad.  La Palabra es poder, sin embargo, no tomada y procediendo en obediencia, acatamiento por confiar en lo que dice Dios lo hace mantenerse exactamente allí en donde está prisionero de su condición y no entrando en lo que promete el Señor.
Lo que dice el Creador, lo que está escrito requiere siempre una acción activada por fe y esta en obediencia entra en lo por Dios ha prometido para aquél.
Ante toda muralla, está la Palabra;
Ante toda oposición, la entrada;
Ante toda amenaza, la fe acentuada;
Porque creer a Dios, es la entrada,
Al reposo encontrado, sólo en Él.

El que no ha creído el reporte, el anuncio de Dios, están a la puerta de entrada, continúan frente a ella, ¿el por qué no han entrado? Incredulidad los detiene y acompaña.
Las Escrituras tiene un hermoso registro de aquellos que sí están:
“Pero los que han creído entramos en el reposo... (Hebreos 4:3).
Hay entrada en lo que promete Dios, pero hay que creer. La entrada es para todos, empero, si ha decidido permanecer obstruyendo esta verdad y realidad para todo aquél, entonces usted privándose está de aquello que lo bendecirá.
Poner en juicio, en dudas, ubicarlo al nivel de una consideración, y no de aquello que rige, dirige, es la autoridad de nuestras vidas; provoca la ira y el castigo del Hacedor. Ya que la incredulidad hacia el Señor lo ubica en el actuar del hombre, en planos meramente humanas y no se le concede o se le reconoce su soberanía sobre todo y en todo.
La incredulidad solo puede encaminar a puertas cerradas, como el pueblo hebreo. Aquella generación que no obraron por su Palabra, aun habiendo reconocido o mirado aquello que el Soberano les hizo saber que era suyo, y que habrían podido reclamar en cuarenta días, y como castigo cargaron con cuarenta años como juicio, hasta que la generación de incrédulos fuese eliminada. De aquello que era suyo, terminaron nunca pudiendo entrar a lo que el Señor les había entregado (Números 14:32-35).

Hay una firme y clara exhortación para todo creyente:
Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia (Hebreos 4:11).
Propóngase a ser de aquellos que están en el reposo, no sea otro ejemplo de los caídos en desobediencia, permanezca en el reposo del Señor. 


lunes, 10 de septiembre de 2018

EPIUSIOS (DE CADA DIA)




La petición no es pan de varios días, es la provisión diaria que fielmente el Padre celestial provee para sus hijos. Igual como un padre terrenal provee para los suyos, cuánto más el Padre eterno, sabe de la necesidad diaria de su pueblo.  La petición diaria es para mantener una total dependencia de Él, para mantener esa continua comunicación o comunión con el favorecedor. Es para hacer que el hombre siempre acuda al autor de sus días. Es para siempre mantener el enfoque en el lugar y del lugar que se tiene que acudir, y al que tienen que peticionar.  Porque muchos han obtenido su provisión diaria por sus mecanismos y estrategias, no atendiendo conforme a lo que el Señor ordena o enseña a los suyos.
Mateo 6:11 el pan nuestro de cada día…
Lejem es pan en hebreo, interesantemente esta palabra viene de “lajam” pelear. En parte realmente refleja la continua confrontación del hombre para la provisión o el abastecimiento de los comestibles para poder mantenerse en lo físico, lo material.
Sin embargo, la petición también abarca el alimento espiritual, ya que esa continua comunicación con Dios, mantiene el alma, el corazón o la mente en su eterno socorro, el que lo bendice, ya que toda buena dádiva sólo proviene de Él.
La expresión que ha sido traducida para lo enunciado "de cada día" es una sola palabra en griego, es el adjetivo epiusios.
La madurez de un hijo es el valerse por sí mismo, el mantener sus responsabilidades. En cambio, la madurez espiritual es total dependencia del Señor. Pedir al Padre celestial, ya que es Él y sólo Él, que provee los medios para poder tener, alcanzar todo aquello que se necesita.
Esta petición, esta continua oración, es un continuo medio para mantenernos junto al Padre de amor, presentando las necesidades y buscando la fortaleza que de Él se requiere para confrontar el día a día.
La grandeza en esta enseñanza, es que el Salvador dejó claramente establecido que todos en el pueblo deben de acudir al Creador, no a un hombre, una entidad, una cuenta bancaria; porque todo lo mencionado puede estar y no estar en un abrir y cerrar de ojos. Empero, la provisión, lo recibido del Señor es para siempre.
De cuanta bendición resulta saber que el Señor provee para los suyos de su abasto inagotable, para todo aquél. No hay límite, no hay fecha de expiración, no hay distingos.
Su Palabra nos enseña lo siguiente:
Proverbios 10:3- Jehová no dejará que el justo padezca hambre, mas rechazará la codicia de los malvados.
Hay una promesa del Creador para los suyos, no tendrán falta de ningún bien, esto es a los temerosos del Hacedor, los que viven o habitan según sus preceptos, ordenanzas. Jesús dejó claramente establecido, que la transacción espiritual es: peticione al Señor, acuda a su Dios y Él hará, proveerá.
El pan es vital, las cosas necesarias son vitales para la subsistencia, el Supremo está en conocimiento de esto, Él es el Creador, por ello es de gran bendición al igual saber que usted que confía en el Señor y se mantiene en su voluntad, no tendrá falta por desamparo del Creador, y esto no solo será par usted, al igual aquella bendición le seguirá a su descendencia.
Salmo 36:25- Joven fui, y he envejecido, y no he visto a justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.
Al igual el Redentor sabe que como hombres, se tiene la tendencia a angustiarse por cosas que no son superiores a nada que el Hacedor puede hacer, su promesa lo acompaña y Él es fiel a sus promesas. Todas son en Él sí, y en Él, amén (2 Corintios 1:20).
Mateo 6:31-33- No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
32- Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
33- Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
No se afane (afán no resuelve nada), hable con su Dios, preséntele todo aquello que lo inquieta, ya que, como el pan, si fuese necesario, ya es una realidad; ya es suyo a través de Él.
Ahora bien, el pan sacia el cuerpo. Pero, al igual el Señor desea que los suyos lo añoren a Él más que aquella masa de harina o de trigo. Porque cuando esto es así, todo lo demás que usted necesita vendrán añadidas a su provisión diaria.
Qué maravilloso Dios es aquél a quien servimos y al que nos ofrendamos.













domingo, 2 de septiembre de 2018

APROBADO POR DIOS – NO AGRADANDO A LOS HOMBRES





1 Tesalonicenses 2:4-sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.

Un pastor, un siervo de Dios, primeramente, tuvo o tiene que ser aprobado por el Hacedor, queriendo esto decir que sobre su vida fue un llamado para ejercer aquella función y junto con ese llamado estaría o está el don que aquello conlleva, el don de pastorear. Implicando esto que sobre aquella vida está entregada a guiar y apacentar a la feligresía, esto es enseñanza, instrucción, corrección en todas las áreas que implique el avance espiritual.
Aprobación de Dios en un cargo o ministerio, nada tiene que ver con la aprobación de hombres, ya que hay ministerios o iglesias que han surgido a través de los años, que han estado y están prosperando, empero, no basado en lo que Dios aprueba o determina en su Palabra, sino, en base a nuevas tendencias y estrategias pseudo religiosas (enseñanzas y prácticas falsas o no bíblicas).
Hay varios de estos pastores con la doctrina de la prosperidad con aviones, mansiones, millones en sus cuentas bancarias. ¿Quién dijo que el llamado de un pastor es para enriquecerse? Cada y todo aporte económico que llegue a la iglesia Cristo céntrica, entiende que cualquier cuantía o abundancia es para el esparcimiento del evangelio.
¿Cuántas denominaciones o iglesias cristianas ubicados en lugares distantes y sumamente limitados por la pobreza que allí rige, no se beneficiarían de donaciones de iglesias con más recursos económicos?
Cualquier enriquecimiento o prosperidad de una iglesia dada, es para beneficiar al cuerpo de Cristo en cualquier y toda dirección.
Lucas 12:48- Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.
A todo aquél a quién se le ha confiado el evangelio, el esparcimiento, enseñanza, exposición de ella, tiene un compromiso, y con Aquél que se lo ha confiado.
“Así hablamos, no para agradar a los hombres, sino a Dios, quien prueba nuestros corazones”.
Lamentablemente esta porción del versículo está siendo descuidado por muchos debido a diferentes manifestaciones de ello.
Iglesias en donde el pastor y miembros de la feligresía no finalizan una oración haciendo el cierre en el nombre de Jesús.
Esto es un gran peligro cuando usted cree o toma la postura que su oración ha de llegar al trono de Dios bajo sus pautas.
Jesús dijo:
Juan 14:13- Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Esto no es una fórmula, es peticionar u orar en la voluntad de Dios, y si aquello ha de glorificarlo, será y es un hecho a través de Él y en Él.
Juan 14:6- Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Nadie llega al Padre a través de sus oraciones excepto por y a través de Jesús, el Hijo de Dios.
Por ende, cualquier y toda oración, plegaria, ruego, intercesión hecha ante el Padre y que no haya sido finalizado o sellado en el nombre de Jesús, su esfuerzo espiritual fue en vano.
Al igual para no ofender a otras creencias, religiones, solicitan que no se mencione el nombre de Jesús. Lo increíble de este hecho, es que los representantes de Cristo sobre la tierra, pastores, evangelistas, maestros bíblicos, se han ajustado a la nueva agenda o tendencia para no ofender.
“Así hablamos, no para agradar a los hombres, sino a Dios…”
Oféndase, turbase el que quiera, el infierno mismo, mas, se hablará conforme a lo que honre y glorifique al Señor.
Este debe de ser el compromiso, la posición en medio de toda circunstancia, lugar. Y si hubiese un precioso que pagar debido a ello, se debe y hay que confrontarlo, porque el compromiso es con el Señor.
Cuando el pastor o los creyentes tienen que pedir permiso para hacer uso de su fe y creencias, usted es un prisionero de las fuerzas enemigas.
Cuando el pastor o los cristianos tienen que abstenerse de mencionar el nombre de Jesús o reafirmar lo que determina o dice la Palabra de Dios, usted se ha sometido al sistema en donde mal tiene una voz firme y la iglesia ha perdido el denuedo.
Posible sea que algunos no habrán considerado, sin embargo, cualquiera de esas posturas lo ubican como alguien que se avergüenza del evangelio, cuando la declaración debe y debería ser lo suficientemente claro para todo y para todos.
Romanos 1:16-  Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.




lunes, 20 de agosto de 2018

ESPLENDOR Y PROSPERIDAD





Sal. 52:8 Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios; ¡en la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre!
Para el Señor tanto mis hechos y aspecto son hermosos ante Él porque resido con Él. (Jer. 11:16)
Habitamos en Él y con Él, por ende, todo está completo y seguro. Tenemos amparo y fortaleza, tenemos nuestro pronto auxilio en cualquiera tribulación que pediese presentarse en esta nuestro diario vivir.
Tengo una seguridad en medio de todo cuanto ocurra o pudiese ocurrir, tengo al Supremo Dios de mi lado.
El mayor problema que puede tener un creyente es cuando pierde perspectiva, cuando se olvida que nada le puede acontecer sin que lo permita Dios.  Y qué si permitiera aun aquello que pareciera no tener sentido o sin razón, hay un por qué en todo ello que luego se entenderá y al Señor se le glorificará.
Pero estoy como olivo verde en la casa de Dios:
1.     En Dios nada se marchita o se descuida.
2.     Nada se pierde.
3.     Todo está bajo el cuidado y el amparo de Él.
4.     Ciertamente hay seguridad total en su divina providencia.
5.     Se habita en el esplendor de su poder.
6.     Se prospera o se crece en medidas que no se creería posible.

Estoy en la casa de Dios porque Él me ha puesto allí, porque me ha ubicado Él, por ende, nada podrá arrancarme de su presencia o desalojarme de allí. Es una residencia permanente, es una nueva ciudadanía, no humana empero celestial.
Es por ello que el creyente puede decir o anunciar con fuerte voz, ¡en la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre! Ya que es por su misericordia que las puertas fueron abiertas y por su Hijo que se pudo ser aceptos ante Él.
Analicemos:
1.     Salvados por su misericordia.
2.     Guardados por su piedad.
3.     Guiados por su compasión.
4.     Aceptos por su clemencia.
5.     Instruidos por su indulgencia.
6.     Renovados por su misericordia.
Si hacemos un examen de las obras del Señor en nuestras vidas, la principal conclusión a todo sería por su misericordia y su gracia o bondad infinita para con nosotros.
El creyente no confía en lo que él puede hacer, empero en lo que hará el Señor a través de él.
Confío en la misericordia del Señor:
1.     Eternamente y para siempre porque nunca cambiará.
2.      No se desvanecerá.
3.     Nadie lo podrá alterar ni desviar.

La misericordia del Señor es suya cada mañana, cada día de su vida. Está en su entrada, está en su salida. Está en su descanso, en su despertar.

Lamentaciones 3:22, 23- Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
23- Nuevas son cada mañana; grande es Tu fidelidad.






viernes, 10 de agosto de 2018

UN DESBORDAMIENTO EN LA ENTRADA (ES DE ALLÍ QUE INICIA LA BENDICIÓN)





Salmo 71:8 Sea llena mi boca de Tu alabanza, de Tu gloria todo el día.

         Esta es la petición del salmista, esta es la posición o la vida que desea que persista en medio de todo acontecer, ya que las variantes son inevitables.  Por ello es que advierte el Señor en su Palabra, para que no sea sorpresivo cuando así se presentase, “Basta cada día su propio mal (Mateo 6:34)”.
         Y porque esta verdad se confrontará preparados o no, en disposición de aceptar o no, el salmista se prepara y ha decido hacer que su sinfonía no tenga un tono lúgubre o fúnebre, no le da un ritmo de pesar. Todo cuanto ha expresado conlleva un ritmo de marcha, una armonización tan hermosa que a Dios le complace; porque tiene a uno de los suyos en constante entrega y búsqueda, no de complacencia material, empero, de búsqueda de mantener su celebración en el reino de los cielos, aún estando entre aquellos que más bien tienen endechas o lamentaciones. Y es precisamente a aquellos que el Señor bendice de manera que se les va añadiendo y añadiendo de todo aquello que los irá bendiciendo en el plano en donde están, estos no tendrán falta de ningún bien; esto es lo que declara las Sagradas Escrituras.

           Mateo 6:33-Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
         Salmo 34:10…Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.
         Estas son compromisos o promesas de Dios para con todo aquél que así haga o esta es su forma de vida, su verdad.
        

Analicemos lo que esta porción implica:
a.      Sea llena mi boca de Tu alabanza...
1.     Sea llena: nada puede ser llenado si primeramente no ha sido vaciado o que estuviese vacío desde el inicio, esperando o en espera de ser llenado. Dios solo hace depósitos en vidas sometidas a Él, entregados a Él.
2.     “mi boca de Tu alabanza”: solo se puede alabar aquello que se conoce o se tiene conocimiento de. Y este conocimiento no puede ser por referencia, sino experiencia. Nuestros labios o nuestra boca confiesan y declara aquello que hemos acumulado en Él (esto no incluye aquellos que hablan sin conocimiento, pero si quisiéramos aplicar este axioma, diríamos que lo han mantenido vacío o falta de conocimiento; que por alguna razón u otra no les apena expresar o ventilar uno y otra vez).  Pero aquí el salmista declara y pide que como resultado de esa intimidad y el conocimiento de Dios o de sus obras maravillosas. Por esa relación con Él y con su Palabra, que en toda instancia sea esto el producto, alabanza a Dios.  No puede haber y nunca habrá ningún otro producto o brote del alma sometido a Dios excepto alabanza. Ya que todos los hechos y las obras de Dios son buenas y para su honra y gloria, exaltación y adoración.

b. “y de Tu gozo todo el día: cuando se llega al conocimiento de la absoluta verdad, del eterno poder, que levanta, sostiene; ayuda, libera, reprende y exhorta; no se anhela sustituir por nada excepto permanecer en aquello que representa eterna bendición.  Cuando se ha llegado a la abundancia buscada y anhelada, para esta no hay reemplazos, no hay substitutos.  Solo se puede quedar aferrado de ello y esforzándose para no perderlo, ya que podría incurrir en aquello que podría desatenderlo, ya que la tendencia humana siempre tratará de interferir en la evolución o crecimiento espiritual.  


domingo, 22 de julio de 2018

PLIEGO DE RESPONSABILIDADES





Colosenses 4:5 Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el Tiempo.
                   
Nosotros de por sí no tenemos la capacidad de hacer el mejor uso de nuestro tiempo. Mas, cuando el Señor tiene el control de nuestras vidas y nos sometemos por entero a Él, entonces Él puede hacer y hará maravillas para con nosotros. Como a bien lo hizo en la vida de Enoc, Moisés, Elías, Eliseo y cuantos hombres de fe enteramente entregados a Él.
En cuántas oportunidades, en ocasiones perdidas, no permitimos o no reflejamos a Cristo para que el perdido lo pueda ver. Ya sea que debido a descuidos, nuestro comportamiento se confunde con los del mundo y no logran ver ninguna diferencia entre el hombre de fe y el secular. Todos parecieran formar parte del mismo comportamiento, modo de operar, valores. Si aún preguntase si esto no es de esperar, significa que usted no ha entendido o no ha experimentado la nueva naturaleza que trae consigo su entrega o devolución al Señor.
2 Corintios 5:17- De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
El camino de sabiduría es aquel que no le brinda oportunidad a las cosas del mundo que interfiera con la sumisión a las ordenanzas divinas.
Cuando Daniel, Sadrac, Mesac y Abed-nego; fueron llevados cautivos a Babilonia, no comprometieron su fe y su tiempo siempre fue redimido (librados de distracciones que solo sería un obstáculo con su entrega al Dios vivo) que  en sujeción al Señor. Tanto así que, para Daniel, el precio a pagar por su compromiso con Dios, una fosa de leones y para los tres hebreos, un horno ardiente. Y aun en medio de todo cuanto transcurría  y pudo acontecerles su entrega fue clara ante los ojos de todos, y como resultado de ello el rey de Babilonia tenía que reconocer que el Dios de ellos era y es el verdadero Dios.
v.6 Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, sepáis cómo debéis responder a cada uno.

Ciertamente es importante mantener presente, que la capacidad que usted ha recibido con la nueva naturaleza, esta es una de cambio, de giro de dirección, no a lo que antes enfrentaba y aceptaba, empero, aquella que ahora encara a Dios, no su espalda a Él. Y porque ahora está bajo la dirección del Señor y su presencia en usted, todo ha cambiado, todo ha preparado para que usted sea un cambio. Es usted el que representa una bendición y no el mundo para con usted. El que posee todo aquello que requiere el hombre escuchar es usted, porque usted es la evidencia clara de lo que Dios podría y puede hacer al igual en Él.
Cuando usted está entre aquellos que no tienen ningún valor espiritual, moral, aunque estos hombres estén donde están; no son sordos, no son ignorantes, algo dentro de lo que usted expresa encerrará algo que los hará detenerse y considerar, aunque fuese un corto tiempo, que usted está o posee algo que ellos en definitiva no poseen o desconocen.
Cuando un cambio es claro, cuando se está frente a algo enteramente diferente, provocará comentarios y provocará al igual un alto entre aquellos que han quedado expuestos a ese encuentro o intercambio ya sea momentáneo, esporádico o planeado.
Todo creyente tiene una obligación, tiene un compromiso según lo establece el Señor:
1.     El caminar sabiamente o según las normas que está establecido por el Creador, esta es la responsabilidad con los que no conocen a Cristo. Porque usted es el medio por el cual aquellos podrían lograr tener un medio para al igual entregarse al Señor.
2.     Su tiempo debe ser usado de tal manera que de ella no haya malversación, más bien, que tanto para usted como para aquellos que lo rodean pueda haber evidencias de una administración que conlleva temor y entrega al Señor.
3.     Y aquello que ventilo o expreso, debe proporcionar una evidencia clara de aquello que hace el poder de Dios, en una vida a Él sometido o por el redimido.
Todo creyente tiene un pliego de responsabilidades, y cuando se esté frente a Él, se tendrá que rendir cuenta. ¿Cuál será el reporte?



EL DÍA DE SER CONOCIDOS POR EL AMOR ES SIEMRE (LOS 365 DÍAS DEL AÑO)

    El mundo hace una pausa todos los años, y se celebra el día de los enamorados, el día de la amistad. Es encomiable lo que se hace, reg...