Romanos
12:21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
La Palabra deja un hecho claro cuando hacemos lo
contrario a lo que Dios nos ha ordenado hacer, hemos sido vencidos por el mal;
permitimos que esta se haya enseñoreado o haya controlado nuestra vida, aunque
esta haya sido por un corto o breve tiempo. Y en donde nos unimos a lo que
rechaza Dios.
Nuestro mundo infestado de cuanto mal puede haber e
incrementará, y en medio de ello el creyente con el bien. El creyente tiene
todos los elementos para poder dejar completamente esclarecido el hecho que no
importa todo cuanto ocurra, a través del Señor hay una respuesta para ello. El
cual va en contra de toda la corriente o tendencia natural. Ya que en la carne
se atiende dolor impartiendo dolor, odio con odio, astucia con astucia,
injusticia con injusticia. Para el
creyente cualquiera y todas esas avenidas han sido renunciadas o abandonadas para
tener en cuenta lo que Dios ha establecido, y no atender de tal manera lo que
afecta como el hombre natural o sin la presencia de Cristo en su vida.
a.
Ro.12:
17 No paguéis a nadie mal por mal, procurad lo bueno delante de todos los
hombres.
1.No
paguéis a nadie mal por mal...:
Necedad, ignorancia, injusticia, rivalidad. Estos no
habitan en una vida sometida a Dios. Lo que queremos decir es que estas habitan
en la carne, pero, no el Espíritu de Dios que gobierna esa vida a través de
Cristo.
La nueva naturaleza que obtenemos a través del nuevo
hombre en nuestras vidas, Él nos brinda, nos ofrece la capacidad y el poder de
estar por encima de todo aquello que se presenta. No centrados en lo que
podríamos hacer en la capacidad humana, mas, en aquello que le dará la gloria
al Señor, aquello que señale otros a Cristo, y la confianza plena en que Dios
atenderá en forma justa cualquiera que fuese la situación que allí apremia.
2. ... procurad
lo bueno delante de todos los hombres.
El bien no hace selecciones o elecciones. Esta se
ofrece ya que procede esta capacidad del trono de Dios. Y porque se recibe,
porque se lo brinda el Señor, igual debe y espera el Hacedor que se obre en
medio de todo cuanto le rodea.
Esta porción en la Palabra de Dios hace ver con suma
claridad que no se debe hacer acepción de personas, ni aun aquellos que han obrado
mal hacia usted.
“Perdona nuestras deudas (nuestras faltas,
errores, males), así como nosotros perdonamos a nuestros deudores...
¿Cuántos han sido acercados al camino de la
salvación recibiendo la misma o peor dosis de mal de parte de un creyente hacia
ellos?
Jesús dejó un precedente para todos nosotros, aun
aquellos que lo juzgaron y lo crucificaron, aun por ellos Él igual murió. Y si
Él siendo Dios lo hizo, cuánto más usted a través de su presencia en su vida.
Mis actos de bien glorifican a Dios, le dan honra a
Él y al igual es un camino de acercamiento que puede atraer a otros a los pies
de Cristo.
Solo en capacidad del Señor:
1.
Se bendice a los que nos persiguen, porque
haciendo esto queda de manifiesto de quién somos hijos. En el acatamiento somos
hijos de Él. (Mt. 5:45)
2.
No os venguéis vosotros mismos, amados míos,
sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza, Yo
pagaré, dice el Señor
En la venganza reposa la ira, pagando mal por mal es
bajo el dominio de ira. Nadie en forma objetiva paga mal por mal. Bajo esa
reacción solo puede habitar en la carne, que le da ocasión al enemigo de hacer
o crear a través de los fieles confusión que solo logrará alejamiento de la
verdad.
Solo Dios puede obrar justa
y rectamente dentro de todo mal sin haberse excedido, sin crear ningún reclamo
o confusión.