sábado, 25 de noviembre de 2017

CONFIADO EN LO QUE NO PERECE



No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación, pues sale su aliento y vuelve a la tierra, en ese mismo día perecen sus pensamientos (Salmo 146:4).

Cuando el pueblo de Dios deposita su esperanza, bienestar en un sistema humano, en un proceso, en un partido, un presidente electo, en su pareja; esto se asemeja a:
a.       Dormir con las puertas abiertas.
b.      Dejar su tarjeta débito o crédito para que cualquiera tenga acceso de ella.
c.       Dejar toda su información confidencial expuesta.
d.      Hacer un depósito en el banco equivocado.
e.       Entregar las llaves de su auto a un extraño.
Alguno respondería diría desde luego que nadie haría tal. Cuando depositamos en el hombre lo que sólo debe ser depositado en el Señor, todo aquello mencionado y más acontece o se iguala.
1.      No sitúe su futuro, su estabilidad en una relación; gloria a Dios por ella, pero, se puede alterar debido a diferentes factores.
2.      No deposite su felicidad en torno a posesiones, porque estas podrán variar.
3.      No encomiende sus emociones en aquello que se puede trastornar.

Significa esto que debo desconfiar de todo cuanto me rodea, la respuesta es un rotundo no; no es provocar que usted se convierta en una persona negativa, desconfiado, pesimista. Lo que sí es, una voz de alerta y advertencia que nos da el Señor a través de su Palabra, que cuando usted pone su confianza en la fuerza humana o recursos humanos, su corazón se ha apartado en el Señor.
Mi amado, debemos dar gracias a Dios por todo aquello que permite que toque, complemente nuestras vidas; pero el único que debe llenarlo, completarlo, mantenerlo estable, en paz, balanceado, es el Señor.
No debe haber un desequilibrio porque no hay, o porque dejó de ser.
·         Mi amado todo es efímero, todo tiene un tiempo de vida, pero Dios...
·         Cuando todo se ausente, ha dejado de ser; pero Dios...
·         Las cosas pasaran, pero Dios...
·         No podemos hacer retornar algo perdido, pero Dios...

Esto fue lo que brotó de los labios de Job cuando todo lo perdió (Dios multiplique más fieles así entregados y confiados):

...Jehová dio, Jehová quitó, ¡Bendito sea el nombre de Jehová! (Job 1:21)

A consecuencia del pecado de David con la esposa de Urías, nace un niño el cual el Señor hirió o permitió que se enfermara. Durante ese periodo de enfermedad del pequeño David ayunó, se retiró y se pasó la noche acostado en tierra. Le rogaron los ancianos al rey David que se levantara del suelo, pero él no quiso, ni comió nada con ellos; David clamaba por la misericordia del Señor por el pequeño. Pero al séptimo día murió el niño.
Temían informarle a David sobre lo sucedido, ya que temían que hubiese más aflicción sobre él.
Pero David, por las acciones entre ellos, puedo deducir que el niño había muerto.
Para David, no hubo mayor aflicción. Se levantó de la tierra, se lavó y se ungió; cambió sus ropas entró a la casa de Jehová y adoró (2 Samuel 2: 13-20).  Es importante recalcar o subrayar el hecho que David después de la muerte del niño lo adoró. En medio de su pérdida, sufrimiento, dolor angustia, ¿lo está adorando o lo dejó de adorar?
Entiéndase de una vez y por todas, Dios es soberano, no siempre se entenderá lo que hará, sus métodos y sus propósitos. Sin embargo, todas, todas, sí, todas, trabajan para su bienestar y de una forma u otra trabajará para favorecerle o beneficiarle en el proceso de su vida. Si se pregunta, ¿cómo? La retórica es, a usted ni a mí nos toca la sazón del tiempo, espere y confíe en el Autor de toda buena dádiva.
David buscó la misericordia del Señor en aquella situación, empero, Dios no respondió a su clamor. La acción de David luego fue consolar a Betsabé, su mujer, y ella volvió a concebir.
David puso algo en practica que todo creyente igual debe, Dios continua en su trono, la crisis fue personal, Dios continúa siendo Dios.  Él hará lo mejor para con mi vida como siempre lo ha hecho y hará.
Nuestro Dios es eterno, su misericordia es eterna, su amor es eterno. Pero, todo lo demás, entiéndase, pasará.
¿En dónde está cifrada, depositada, anclada su confianza?
Aunque las cosas resultasen contrarias a lo que usted esperaba, Dios tiene un mejor plan para con su vida. Aquello que esperaba no se recibió, Dios tiene una mejor entrega, insuperable es y será. Aunque todo pareciera perdido, o lo haya perdido todo; la fe y confianza en Él usted manténgalo puesto en el mismo lugar, porque Dios hará crecer aquel árbol derribado, Él es quien llama a vida.

De hecho, ha habido aquél que ha puesto aquello de confiar, al nivel que solo a Dios le pertenece en relaciones, posesiones; y viéndose privados de estos sus vidas quedan afectadas, alteradas. La petición es que la Palabra cale en los corazones que así han hecho para corregir y devolver lo que solo a el Señor le pertenece, nuestra total y plena confianza en todo. Ya que solo así en medio de toda situación a través de su poder podremos volver a levantarnos, podremos continuar hasta que nos lleve a su presencia. 

sábado, 18 de noviembre de 2017

COMPARADO A NADA HUMANAMENTE




Todo creyente forma parte de un pueblo único, comparado a nada humanamente, excepto aquello que se aproxima el cual es la estructura de la familia, a la gran familia de Dios.
Todo fue obtenido porque fuimos encontrados, usted no buscó al Señor, el Señor lo buscó a usted. Y en medio de ese recorrido que hacía por la vida sin Cristo, la misericordia de Dios, gratuita para todos, lo alcanzó. En el libro de Isaías 55:1 – 13, hay una hermosa y poderosa descripción de aquello que ocurrió en cada uno que hoy forma parte de la bendecida familia de Dios:
1.      Usted tenía una insaciable sed, y gloria a Dios, bebió el agua de vida que el Señor le ofreció. Había un precio para accesar este bien para nuestras vidas, el costo sobrepasaba todo cuanto nadie podría, pero Jesús tomó aquella cuenta por pagar y con su vida lo canceló. Por ende nadie es rechazado, excepto aquél que a Dios resiste.
2.      Estábamos poniendo nuestro esfuerzo y empeño en todo aquello que nunca iba a saciar. Pero vino Cristo y nos dio lo mejor, de ella comimos y se deleitó nuestras almas con los manjares de nuestro Señor.
3.      Escuchamos la voz de Dios porque a Él inclinamos nuestra atención, estuvimos atentos a lo que nos decía y nuestra alma encontró, obtuvo vida.
4.      Luego nuestras vidas se convirtieron en un testimonio de lo que el poder redentor hizo y hace a través de cualquiera que haya sido la condición ante todos.
5.      Posible haya sido que a través de lo que Dios hizo en usted, por medio de Cristo, su vida ha llamado a otros a esa salvación eterna.
6.      En la búsqueda que tuvo toda vida, con Jesús fueron encontrados, porque aún es el tiempo en que está cercano.
7.      Los caminos de impiedad, de iniquidad fueron dejados, porque nos devolvimos al Señor, quien ampliamente nos perdonó.
8.      Nuestros pensamientos, nuestros caminos humanos, nunca nos hubiera podido conducir hacia Dios, empero la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas, los caminos y los pensamientos fueron transformados.
¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién lo instruirá? Pues bien, nosotros tenemos la mente de Cristo (1 Corintios 2:16).
9.      En nuestra condición humana, amputada y deshecha por el pecado, a través del poder de la salvación nuestra alma y cuerpo han sido transformados.
10.  Ninguna siembra, obra de Dios puede ser cancelado. El Espíritu de Dios sembró en todo hombre la necesidad de Él. Usted fue uno que atendió su llamado a la nueva vida en Cristo Jesús.
Descendió sobre usted la lluvia divina de la Palabra, esa nieve espiritual; y regó su vida, hubo una germinación, un fruto. Su salvación y la fe que profesa hoy.
11.  Dios envió su Palabra a usted y no retornó al Señor, sino que hizo lo que el Señor quiso en usted y prosperó la Palabra en aquello por lo cual lo envió. ¿Se acuerda usted de cuál fue aquella palabra que recibió, que lo hizo devolverse a su Hacedor?
12.  Las bendiciones múltiples de nuestro Dios es con lo que vive el pueblo. tanto en su salida y su entrada. En todo lugar en que pueda encontrarse.
13.  Las evidencias del cambio allí están en su vida, la maldición fue cancelada para el creyente, esa maldición que estaba sobre su vida sin Cristo.


El que no ama al Señor Jesucristo, sea anatema (maldito, excluido). ¡El Señor viene! (1 Corintios 16:22).

lunes, 13 de noviembre de 2017

A LA VOZ DE JEHOVÁ OBEDECEREMOS



Cuando se arriba a obedecer al Señor sin anteposiciones, condiciones. Estar bajo la simple o complicada convicción de cualquiera que sea el desenlace de aquello, a la voz de Jehová, a sus ordenanzas, a lo que prescribe, lo que dictamina, obedeceremos. Cuando el sometimiento, confianza y humillación a Él nos permite allí estar, entonces y solo entonces le habremos permitido tener el señorío, la potestad sobre todo.  Poder declararlo y realmente vivirlo:
Sea bueno, sea malo, a la voz de Jehová nuestro Dios al cual te enviamos, obedeceremos, para que obedeciendo a la voz de Jehová nuestro Dios nos vaya bien (Jeremías 42:6).
Palabras, declaraciones estas poderosas. Esta fue la supuesta declaración del reino de Judá, al profeta Jeremías; el cual consultó con el Señor y le hace saber a los de Judá que no deben descender a Egipto, que permanecieran en Gerut-Quiman (posiblemente se podría tratar de un albergue que tenían en las cercanías de Belén). Dios les hace saber que deberían permanecer allí quietos, porque allí los edificaría y no serían destruidos. Ellos temían la presencia del rey de Babilonia, pero, Dios les reitera que con ellos Él estaba para salvarlos y librarlos de la mano de aquel rey. El Señor al igual les reveló:
Tendré compasión de vosotros, y él se compadecerá de vosotros y os hará regresar a vuestra tierra (Jeremías 44:12).
Dios les hizo saber el principio y el final de lo que sería, pero al igual sobre el bien que habría en aquello. Recibiendo su justo castigo por desobediencia y el Señor en su misericordia, como al igual lo tiene para con todos. Haciéndoles saber el camino a seguir para no continuar complicando, y atrayendo mayor mal sobre todos.
Fueron todos los capitanes de la gente de guerra y otros mencionados en la Palabra para buscar oír de Dios por el temor que los absorbía, los dominaba debido a los enemigos que tenían. Y aun escuchando la voz de Dios a través del profeta,  aún recibiendo las instrucciones del qué deberían de hacer, optan por rechazar lo que la voz del Señor decía a través de su siervo y lo acusan de mentir (Jeremías 43:2).
Aquellos que habían expresado que obedecerían esto fue lo que hicieron:
Entraron, pues, en la tierra de Egipto, sin obedecer a la voz de Jehová... (Jeremías 43:7)
Algunos creyentes habrán expresado, empero, ¿por qué consultaron?  ¿por qué declararon algo que realmente no era no sería su decisión final? Está inconfundiblemente claro que ellos mantenían otra agenda aun a pesar de lo que iban a escuchar. ¿Algún parecido con usted?
Entristece decir que muchos en el pueblo de Dios, quedan expuestos a la respuesta del Señor tocante a algo personal, profesional o en cualquiera otra área de su vida. Aquello que se tiene que hacer, aquello que se tiene que evitar. Lo que se debe de confesar, y ciertamente aquello que se tiene que callar.
Sin embargo, igual que este pueblo obstinado y rebelde, escuchan, se les advierte; se les hace saber que de no ser así esto acontecería o implicaría mal. Creerían que están sembrando en tierra o vida fértil, con hombres temerosos del Señor y que están determinados a honrar a Dios, a obedecer su voz porque ciertamente claro está que los planes del Señor para sus vidas son planes de bien, y que al igual nada puede hacer, jamás logrará algo más grande de lo que hará y puede hacer el Señor.
Y luego las consecuencias, las heridas, las pérdidas, de todo aquello que se pudo evitar, empero se quiso permitir que la voluntad humana y decisiones tomasen mayor control en nuestras vidas.
Esto acontece una y otra vez en la vida de muchos que profesan amar a Dios sobre todas las cosas, cuando realmente ciertas áreas se han confinado para logros y ganancias conforme a nuestro proceder.
Muchos expresan queremos escuchar la voz de Dios, ¿qué fue lo que dictaminó con respecto a...? y cuando se hace un inventario de muchas de esas vidas están en yuxtaposición con lo que ordena el Señor.
Si usted ya tiene un concepto preconcebido, usted no está buscando una respuesta del Señor, porque algún lugar en su consiente que sólo Dios y usted conocen, tiene una objeción a lo que va a escuchar y una resolución a lo que va a seguir o continuar haciendo.
Todo aquél que está en aquella posición, al rechazar lo declarado, no es a voz de hombre que ha desechado, empero a la voz del Todopoderoso. Aquel Dios el cual le informó el camino de paz y de aceptación para con Él, el camino que le sería bendecido, mas, optó por escoger la de desobediencia y juicio,
Sus labios declarando algo, cuando hay en su corazón otro pensamiento. La realidad es que hay muchos actos y pasos piadosos, con otros propósitos al final de la jornada.
Estos consultores recibieron respuesta de la boca de Dios, recibieron promesas y confirmaciones. Empero resignarse a habitar en el temor a hombre y las consecuencias de la desobediencia fue el atrevimiento infernal que tomaron.

Habrá aquellos que oirán el mensaje, lo leerán en la Palabra, recibirán profecía, pero, elegirán el camino de lo contrario a lo que Dios ha establecido, establece. Porque para estos hermanos débiles, el consejo del Señor no les resulta tan atractivo como el proceder en base a lo que ellos han escogido.

martes, 7 de noviembre de 2017

CUANDO EXAMINA ¿QUÉ CONCLUYE?




¿Qué posee el hombre que no haya procedido de Dios? Su intelecto, capacidad creativa, todos estos simple reflejo de la grandeza del Creador, depositado sobre un finito en el vasto universo.
Todos estos grandes descubrimientos científicos, arquitecturas que resultan una maravilla para contemplar una y otra vez, sin lograr saciarse de su diseño y hermosura. Arte plasmado en lienzo, esculturas, composiciones musicales que casi materializan lo intangible en su ejecución. La tecnología que permite que cobre vida aquello que solo se imaginaba o se proyecto en alguna tira cómica futurista.
Y ante todo esto hay aquél que fascinado está, no con el que lo hizo todo posible a través del hombre, sino, en el simple grano de arena, en este inmenso mar del Señor. Acaso insinuamos que mérito no tiene el instrumento, desde luego que no; empero, toda gloria y honor pertenece al Creador.
Siempre habrá un grupo que reconocerá  la grandeza del Hacedor, y el otro extremo que solo contemplará el ingenio humana, y lo grande que es aquél por haber alcanzado poder diseñar, crear los medio para poder ver las galaxias, los astros, el espacio sideral; sin jamás poder ver a través de aquello al Todopoderoso.
Un grupo de los espectadores glorifican a Dios por su grandeza, y otros que miran al hombre maravillados por su capacidad, logros, esfuerzos; cuando estos lo han obtenido del Supremo que ellos desconocen o simplemente rechazan aceptar.
Cuando el código del “ADN” fue resuelto, uno de los científicos responsables del logro, arribó finalmente al camino de fe y aceptación de la existencia del Creador. Ya que con aquel conocimiento y trazos en los concluyentes, solo pudo destacarse la grandeza del componente humano, y por ende, tuvo que haber sobre todo aquello un Hacedor de lo que allí se contemplaba y se lograba.
Inició como uno de los científicos que estaban arribando a desembarcar en algo increíble hasta aquel entonces, aquél descansaban en su intelecto, conocimiento; pero, pudo desembarcar en los brazos de su Hacedor. Logró un aporte para el mundo, y una bendición para su vida espiritual.
Cuando se puede tomar únicamente los beneficios, sin interesarse en quién los capacita, se está operando en contra del Todopoderoso. Se está en una posición de absoluto ante Él. Ya que con la disposición de algunos el mensaje es alto y claro, aquí he llegado por esfuerzo, dedicación y estudios; aquello de Dios, es algo no definido.
Hay instancias que al igual que Pablo se está cabalgando en dirección no para la gloria de Dios, empero para la suya, y al igual que Pablo el Señor se verá en necesidad de detenerlo por estar en contra de lo que Él representa.
...¿Quién eres, Señor (pregunta de Pablo)? Y le dijo: Yo Soy Jesús, a quien tú persigues: dura cosa te es dar coces contra el aguijón (Hechos 9:5).
“Dar coces contra el aguijón...” la expresión proverbial ilustra la imagen de un buey que da patadas contra la misma aguijada (aquello que lo aliciente), al que el boyero le da uso para que avance precisamente el animal. Y es contra aquello que presenta su rechazo.  ¿Qué será aquello del cual el hombre se podrá jactar que no le deba al Señor?
Si todo cuanto se hace o en lo que se está involucrado, no representa ni glorifica al Salvador, se está cabalgando en contra de Él.
Al igual se puede transitar en el recuerdo de aquel viaje en donde los astronautas por primera vez apreciaban dimensiones que jamás hasta ese momento, y en aquel lugar ningún otro hombre pudo apreciar, y de los que allí estaban uno de ellos, aquél que allí examinó y concluyo, tuvo que dejar manifiesto sobre la existencia y la grandeza del Hacedor ante todo aquello.
Todos expuestos a tecnología, edificaciones, producciones que dejan maravillados por la capacidad y conceptuación humana.
Empero, sólo aquél que en medio de todo cuanto lo rodea, todo aquello que lo podría tener atrapado en materialismo, egocentrismo, intelectualismo, adulación humana; solo aquél podrá evitar la caída en ese abismo de autosuficiencia y total independencia de Dios, al jamás dejar de contemplar al Creador, al Hacedor de toda buena dádiva, como lo hizo David.
Cuando veo Tus cielos, obra de Tus dedos, la luna y las estrellas que Tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre para que lo visites? (Salmo 8:3).
Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos (Salmo 19:1).
Por la Palabra de Jehová fueron hechos los cielos; y todo el ejército de ellos, por el aliento de su boca (Salmo 33:6).
...porque ¿quién en los cielos igualará a Jehová? ¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos de los poderosos? (Salmo 89:6).
Desde el principio Tú fundaste la tierra, y los cielos son obra de Tus manos (Salmo 102:25).
Los cielos son los cielos de Jehová, y ha dado la tierra a los hijos de los hombres (Salmo 115:16).
...el cual hizo los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay (Salmo 146:6).
Todo cuanto acontece debajo de los cielos, cada logro, aporte, creación o inventos, no son eventos aislados del Señor; estos son manifiestos de la capacidad que Dios ha dado al hombre.
Este hecho debería estar enteramente claro para los creyentes, empero muchos se unen a los otros espectadores honrando y casi idolatrando al instrumento usado por el Creador y Señor.
Toda gloria, honra y alabanza, a Dios pertenece.
Si alguna habla, hable conforme a las Palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén (1 Pedro 4:11)
...al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y poder, ahora y por todos los siglos. Amén (Judas 25)

¿A qué grupo pertenece usted, al que glorifica al Soberano o al que levanta al hombre como autor y creador independiente del Señor? ¿Aquél que alaba a Dios por todas sus maravillas o se deleita perdidamente en el ingenio del hombre?


jueves, 2 de noviembre de 2017

SIEMPRE HABRÁ UN GIGANTE EN ALGÚN PERIODO DE NUESTRAS VIDAS




Siempre habrá un gigante en algún periodo de nuestras vidas, ¿Cómo los enfrentarás?
David fue hombre de guerra para librar a Israel de sus enemigos desde su juventud hasta ser un hombre bastante avanzado de edad. Fue un guerrero al servicio de Dios, labor esta nada fácil de salir a combatir frecuentemente, pero esta era parte de la labor que tenía el Señor para él.
Sus fieles militares veían en su líder, su rey un guerrero digno de seguir e imitar. Pero, en uno de sus encuentros con los filisteos que volvieron a hacer guerra contra Israel, David se levantó como siempre había hecho, se preparó y descendió para enfrentar al pueblo enemigo. Empero durante la férrea batalla de aquel día, el cruento encuentro, el cansancio comenzó a apoderarse de él y su vida se vio amenazada grandemente por un gigante, este se llamaba Isbi-benob. La lanza de este gigante pesaba 330 siclos de bronce, llevaba ceñido una espada nueva, este fue el que vino contra David para tratar de matarlo.
Considere usted, cuando el enemigo de nuestras almas arremete contra un creyente, envía toda su fuerza para darle muerte. Empero el poder de Dios que guarda a su pueblo, los ampara. El diablo nunca enviará nada leve contra un creyente, todo los dardos va cargado de veneno; su objetivo es destruir todos los que pueda.
Resulta sumamente interesante considerar que para David todo inició con un gigante y toda su carrera como hombre de guerra, se interrumpiría con otro gigante. Mas Dios lo libró de otro gigante, sin embargo, en esta ocasión a través de uno de sus fieles militares.
Los años viejos alcanzaron a David, ese agresivo guerrero para la gloria de Dios iba por el camino de todo hombre mortal. Pero, sus hombres de guerra aprendieron de él y felices estaban peleando hombro a hombro con el ungido o escogido de Dios.
La mano del Señor permaneció sobre los años de debilidad de David, ahora él podría contemplar el otro ángulo de la vida en la que aquel día estaba. Y no como muchos rechazó la ayuda. Reconoció, acepto sus limitaciones físicas desde ese momento.
Tuvo que dar gracias a Dios por haber visto su mano librándolo una vez más, empero en esta instancia a través de la espada de uno de los suyos, Abisai. Abisai fue el mismo voluntario que descendió con David en la cueva en donde dormía el rey Saúl (perseguidor de David), cuando Dios se lo había entregado en manos de David y Abisai quería matarlo, mas David lo detuvo. Abisai aprendió algo nuevo sobre la reverencia de Dios en las palabras y actitud de David (1 Samuel 26:6).
Sus hombres pudieron ver su envejecido rey y cansado guerrero, y juraron nunca más hacerlo salir a guerra juntamente con ellos (2 Samuel 21:15 - 17).
Hay diferentes etapas en la vida, aprendamos a agradecer al Señor por cada una de ellas. Algunos se quejan que ya no son tan jóvenes, otros, qué tan pronto han envejecido, y cuantas otras quejas que cuando todo era lúcido, no había tantas quejas.                       Aprenda a agradecer al Creador por aun darle vida y haga o continúe haciendo de estos lo mejor que podamos para la gloria de Dios. Ya no podrá hacer esto o aquello, ya sea por responsabilidades, cambios en su metabolismo o simple vejez. Si de algo se quiere lamentar, que sea de no haber hecho más para el Señor o todo para la gloria de Dios siempre. Mas, agradézcale por su cuido para con usted y los medios que usará hasta que entre a su presencia.
Para algunos su gigante de inicio fue de dependencia a independencia, para otros su gigante al final podría ser de independiente a dependencia por vejes u otra situación. Cualquiera que sea la situación presente o para algunos en su momento de cierre, el Señor derrota a cada gigante encomendado a Él, ya sea usando a usted o a través de otra persona, o el mecanismo que Él envíe o permita.
Mientras que estemos con vida, todo continuará evolucionando, vendrán cambios. Todo tiene un periodo, un tiempo de ser; úselo para glorificar al Señor.

Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos (2 Samuel 22:4)

El clamor continuo realmente debe ser, enséñanos y ayúdanos a vencer nuestros gigantes en cualquiera que sea la posición en nuestras vidas, y que al igual aceptemos los cambios que vendrán mientras estemos en este plano humano. Ya que la actitud preparada para cualquier y todo cambio, representará preparación para vencer en los continuos enfrentamientos que se presentarán.

domingo, 29 de octubre de 2017

SABIOS PARA EL BIEN E INGENUOS PARA EL MAL (¿CUÁL ES USTED?)



Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, y por eso me gozo de vosotros.
El imperio romano había nacido primeramente como la República de Roma, fue en los tiempos o la época de Jesús que se transformó en imperio. Había en este imperio áreas para admirar, pero, moralmente degradados. Es en ese ambiente que surge la iglesia.
Pablo los exhorta a continuar con el testimonio de aquella iglesia que los ha hecho notorios. Los exhorta, primeramente, señaló la bendición que representaba su testimonio, empero luego al igual no confinó enmarcar un área que posiblemente no consideraron el tropiezo que era, y sería al igual continuar entreteniendo o quedar expuestos al mal abiertamente volviéndose insensibles a ello y hasta condescendientes con ello.
Todo creyente, debe de estar anuentes al mal y los cambios, los aconteceres a su alrededor; mas, no al punto que usted llegue a familiarizarse con todos los detalles de ello.
Un ejemplo claro es o son las programaciones, en donde su agenda de lesbianismo, homosexualismo; en donde en forma sistematizada, series de televisión, en las películas, están tratando de presentar y dejar expuestos estas prácticas como facetas normales. Usted como creyente no tiene que sentarse o quedarse a escuchar, o ver nada relacionado con estas prácticas o tendencias.
Aunque en el imperio romano la decadencia moral ya era norma, la iglesia creciente se mantenía alejados de toda contaminación aun con su presencia esparcida, a todo aquello que podían evitar o eludir.
Manténgase ingenuo para este mal. Al igual como para las practicas paganas como el yoga, y otras vanas enseñanzas o filosofías. Nutrirse de estos, lo expone a contaminación espiritual, esto es alterando patrones de referencias y alterando su banco de memoria.

Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, y por eso me gozo de vosotros. Pero quiero que seáis sabios para el bien e ingenuos para el mal (Romanos 16:19).

Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en cuanto a la malicia y maduros en cuanto al modo de pensar (1 Corintios 14:20).

Así ya no sernos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina y estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error... (Efesios 4:14).

El creyente aun entregado al Señor, aun amándolo, puede ser arrastrado por cualquier viento sino no se edifica sobre su fe. Esto es sino resguarda su mente, sus sentidos de todo aquello que bien podría alterar, afectar el curso de su comunión con Dios y su profesión o confesión de fe.
A todo aquello que quedamos expuestos puede alimentar o estimular áreas en nuestras vidas que pudieron evitarse de haberse resguardado siendo o permaneciendo “ingenuos para el mal”.
Debemos estar conscientes que hay pervertidos, su forma de operar o proceder; pero, no hay necesidad de escuchar en detalle las atrocidades en sus actos. Igual es para cualquier y toda área de mal, tener conocimiento de su existencia y entendimiento del cómo evitar. Usted no tiene que quedar ante el peligro de un felino para evaluar de lo que es capaz, posible sea que no viva para relatarlo. Conocimiento del mal, no involucración con ello, aun como observador.
El imperante es mantenerse separados de todo contaminante que pudieran ser aquellos puertos abiertos para ser atraídos, seducidos e involucrados en áreas y prácticas que no tuvo que ser, empero se le dio lugar. Guardarse de esos caminos realmente es el factor que hay que mantener siempre presente.  Aquellos que han sido afectados por ellos, el clamor al Señor debe ser por su restauración, liberación.





miércoles, 25 de octubre de 2017

¿TIENE USTED UN MANASÉS Y UN EFRAÍN?




José tuvo dos hijos en el exilio con una egipcia llamada Asenat, hija esta de Potifera, sacerdote de On (un dios pagano o ciertamente un demonio). Pero, esta fue dada las circunstancias de José como gobernador de Egipto. De ella nacieron dos hijos a los cuales José cuidadosamente nombre queriendo honrar a Dios. A uno de ellos llamó Manasés, porque dijo: Dios me hizo olvidar todos mis sufrimientos, y a toda la casa de mi padre; y al segundo lo llamó Efraín, porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción (Génesis 41:51, 52). Los nombres Manasés y Efraín tienen hebreo un sonido semejante al de los verbos que significan olvidar y dar frutos.
Todo en la vida de un creyente debe representar algún acto de agradecimiento, de esperanza, confianza en el Señor. Esto implica lo que expresas, lo que nombras todo debe de estar vinculado con Él; de no ser así siempre estaría conmemorando y nombrando tragedias y lamentos. Hay veces resulta en la vida de algunos cristianos que esto es todo lo que invocan, no en vano es lo que les persigue. Dios lo reprenda si este fuese su conducta o proceder, haga el giro hacia su Creador.
Pero, si en el Señor siempre hay victoria, implica esto que cada derrota le pertenece a usted. Por alguna desobediencia, obstinación, orgullo. Esa puerta abierta lo condujo a las lágrimas y quejas.
En medio de todo aquello podrá apreciar cuánto nos ama el Señor, ya que está la posibilidad que usted abandonaría a alguien como su persona, empero, el Buen Pastor, su vida dio por todos, para que a través de Él y en Él, lo perdido fuese encontrado.
1.      ¿Qué nombre le ha dado al día? En primera instancia, ¿Puede usted crear un día? 
El nombre que debe tener este día aun sobre todo lo adverso o contario que pudiera estar aconteciendo: Día en que me alegraré y me gozaré, porque lo hizo Jehová (Salmo 118:24).
2.      ¿Qué calificativo le da a su trabajo?
Esto es lo que Dios proveyó para que no le falte nada, para que no tenga necesidad de nada, para que no tengáis que depender de nadie (1 Tesalonicenses 4:11, 12).
3.      ¿Qué respuesta le da a sus necesidades?
Sí, cuando las cosas se complican como en instancias acontece, mas usted como creyente, honre al Señor allí con lo que exprese: Mi Dios pues suplirá... (Filipenses 4:19).
4.      ¿Qué nombre le da a su prosperidad, logros, posesiones?
Todo para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31).

Si como creyentes los calificativos que expreso a diario son derogatorios, de frustración, de sufrimiento, usted continuará invocando esas mismas influencias, y continuará habitando en la misma amargura.
Esta situación se asemeja a una persona que día a día tiene que ser rescatada de un mismo lago, porque se vuelve a zambullir y quedar expuesto a peligro, siempre en rechazo de aquella primera enseñanza que debió de retener.
Sin embargo, cuando un creyente entiende y aprende a vivir una vida en celebración a Jesús, aquella vida espiritual no vivirá confinada, empero libre, honrando y creyendo a Dios en lo que manifiesta, califica, o llama:
a.       Mirando un plato vacío, pero, lo ha llamado: ...no hay desamparo de Dios ... (Salmo 37:25)
b.      Si hay desempleo, anunciará: El Señor no se olvidará de mí...(Salmo 77:9)
c.       Ante un alma afligida, abatida: Esperaré a Jehová, porque aún he de alabarlo, mi fortaleza y mi castillo (Salmo 43:5).

Glorifica a Dios en aquello que llamas, expresas, invocas, que represente bendición para su vida y los suyos. José aseguró nombrar a sus hijos con sonidos semejantes a los verbos que significan olvidar y dar frutos, nombres que decían cada vez que lo pronunciaba; Dios me hizo olvidar, Manasés; Dios me hizo fructificar, Efraín.
Lo magnífico de lo que se ha examinado es que de José hemos aprendido y entendemos que nunca hay necesidad llevar una lista de los agravios, lamentos; conmemorar con nombres que provoquen tristeza y lamentos. Fácil es ese camino de quejas, de moldearse conforme a las adversidades y unirse a voces que no le glorifiquen al Señor.
Es en el camino de vivir por encima de circunstancias y honrarle en todo, aun en aquello que nombramos, llamamos o enunciamos, decimos.



lunes, 16 de octubre de 2017

TODO DEPENDE DEL VALOR QUE USTED LE HA DADO A LA NATURALEZA ESPIRITUAL



Efesios 5:15, 16 Mirad con diligencia...

Parafraseado o interpretado:
1.      Examina con cuidado, no estés muy apresurado en tu proceder diario, no recurriendo a cualquier respuesta o conducta; no como hijo del diablo, empero, como hijo de Dios.
2.      Tenga cuidado cuando esté en sus diferentes roles cotidianos, entendiendo que ya sea en lo privado o cuando esté interactuando con todo lo demás no proceda igual al que no conoce o no tiene a Cristo como su Señor.
3.      Porque cuando se es prudente en el proceder, la necedad tendrá menos probabilidad a tener lugar, la sabiduría estará rigiendo y asesorando el proceder.
a.       El creyente siempre tendrá la responsabilidad y el cargo de sumarse, aliarse con la obra que lleva a cabo el poder de Dios en sus vidas, porque fácil puede haber una obstrucción en la cobertura del Señor por otros intereses creados.
Por tanto, guárdate y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, enseñarás a tus hijos y a los hijos de tus hijos (Deuteronomio 4:9).

b.      El creyente ya ha alcanzado a través de Cristo la salvación por su entrega a Él. Pero, mientras estemos en este mundo siempre tendremos una gran responsabilidad y esta es de no solo tener la salvación, empero, el de vivir o conducirnos conforme a lo que ya es la nueva naturaleza.
En el libro de Proverbios hay una buena ilustración tocante a esto:
Aquél dado a la cacería logra atrapar su presa, el objetivo de este era para poder nutrirse o alimentarse de ello; sin embargo, después de haberlo logrado la indolencia o dejadez lo alcanza, o lo caza ahora a él y aún poseyendo o teniendo lo deseado no disfruta o se deleita en lo que ya es suyo.
Cuando la diligencia espiritual se va rezagando o aplazando en nuestras vidas, no se podrá cosechar de su bien.
Proverbios 12:27- El indolente ni aun asará lo que ha cazado; ¡precioso bien del hombre es la diligencia!
Axioma: La vivacidad espiritual es discernimiento o acierto en el diario andar.

c.       Todo depende del valor que usted le ha dado a la naturaleza espiritual, la nueva criatura que es, se esforzará y siempre estará pendiente de aquel incalculable tesoro que el Señor le ha dado a través de Cristo.
Si por posesiones humanas usted se esfuerza hasta el último recurso que tenga ya sea para recobrar o reemplazar, ¿Cuánto más lo espiritual?
¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, barre la casa y busca con diligencia has encontrarla? (Lucas 15:8).

d.      El creyente tiene que presentarse ante Dios o siempre está ante el Señor, y con este cuerpo mortal; el cual diligentemente debe presentar al Creador como un sacrificio vivo (negándonos a operar conforme a los deseos de la carne o las tendencias humanas que no glorifican al Señor). Esto implica procediendo sólo en lo que le agrada al Señor, provocando esto una vida santa o en santidad. Queriendo esto decir que ha sido y está apartado para Él.
Por lo tanto, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro verdadero culto (Romanos 12:1).

e.       Es enteramente responsabilidad del creyente si sus obras han de ser aprobados o no y de no tener que avergonzarse habiendo vivido sin desviaciones.  Es el creyente aquel que tiene que procurar, proponerse a...
Procura con diligencia presentarse a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
Pero evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad y su palabra carcomerá como gangrena (2 Timoteo 2:15, 16).

f.        La diligencia del creyente le permitirá edificar sobre su fe o conocimiento espiritual.
...habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de las pasiones...
...poned toda diligencia en añadir a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.
Por lo cual hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección, porque haciendo estas cosas, jamás caeréis (2 Pedro 1:4-11).


El Señor nos ha dado la responsabilidad con la salvación que nos ha concedido, de cuidar, mantenernos ocupados para permanecer firmes en nuestra fe y elecciones que llevamos a cabo. La petición nuestra es que Él nos guíe en responsabilidad de no descuidar la gran bendición de la salvación en todo nuestro andar.

domingo, 8 de octubre de 2017

NO SE HAGA MI VOLUNTAD, SINO LA TUYA



¿Qué podría atravesar un creyente para el Señor que pudiese ser demasiado, comparado a todo cuanto Él sufrió por toda la humanidad?
...Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la Tuya (Lucas 22:42).
Es entendible la naturaleza humana no quiere sufrir, posible sea que cada intento que se haga es para evitar la vía del sufrimiento. Pero de una forma u otra se ha de tener un encuentro con ello, ya sea provocado o por el hecho de estar en este plano humano.
Esta es una porción en la Sagrada Escritura que nos hace ver en forma aumentada la naturaleza humana de nuestro Señor Jesucristo y a la misma vez nos hace entender que el padecimiento que Él atravesaría no era comparable a nada, ni podrá ser comparado a nada jamás. Empero he allí la oración del Señor...si quieres, pasa de mí esta copa...El sacrificio vicario fue y es el único medio que ante Dios hizo la posibilidad para que el hombre pudiese estar amparado bajo gracia, sí ese favor de no eliminarnos por la paga del pecado que es muerte, el cual uno sólo cargó sobre Él toda culpa de la humanidad; los pasados, los presentes y los futuros. Ese es el poder de la obra redentora del Hijo de Dios, librando a todos de condena, para ofrecerles a través de Él la oportunidad para poder ser perdonados y librados de la condena eterna.
Nadie más podría pagar ese precio, sólo en Él la deuda quedaría saldada eternamente y para siempre.
Esto era lo que Jesús le pedía al Padre que pasara de Él, pero más importante era cumplir su voluntad, siendo Él la dádiva de Dios para librar al mundo de su perdición eterna. Aún no se había consumido pero nuestro Redentor ya lo sabía:
1.      Sería despreciado y desechado entre los hombres.
Esto es Dios siendo rechazado y despreciado en carne por su creación.
2.      Un varón de dolores, experimentado en sufrimiento.
3.      Y como que escondimos de Él el rostro.
4.      Él fue menospreciado y no lo estimamos.
5.      Él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores.
6.      Nosotros lo tuvimos por azotado, como herido y afligido por Dios.
7.      Él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados.
Herido y molido por nuestros pecados, su apariencia dice la Palabra ya no era humana; fue maltratado más allá de cualquiera tolerancia.
8.      Por darnos la paz, cayó sobre Él el castigo.
9.      Y es por las llagas de Él que fuimos nosotros curados.
10.  Jehová cargó en Él, el pecado de todos nosotros.
11.  Fue angustiado y afligido, y no abrió su boca.
12.  Como cordero fue llevado al matadero, como una oveja delante de sus trasquiladores.
13.  Él enmudeció no abrió su boca.
14.  Por medio de violencia y de juicio fue quitado.
15.  Fue arrancado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de su pueblo fue herido.
16.  Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. (Isaías 53:3-10)

Esto fue la razón por la cual dijo nuestro Salvador si quieres, pasa de Mí esta copa. Nadie más pudo beber de este cáliz, sólo Jesús. Nadie más pudo haberlo logrado, sólo Jesús.
Pero, aún queriendo evitar los puntos allí tratados y más, dijo:... pero no se haga mi voluntad, sino la Tuya.
Esto fue lo que Jesús hizo por su pueblo, para todo aquél que en Él creyera. ¿Qué pagaré al Señor por todas sus bondades para conmigo? ¿Qué puede pedirme mi Redentor que sea más difícil de lo que Él padeció por mí?
Posible sea que muchas veces cuando se presenta ese momento de negarnos a no representarlo a Él en todo cuanto hagamos, es porque no queremos pagar el precio del rechazo o críticas de otros que no lo conocen, no lo aceptan o rechazan.
Pero muchos vivimos olvidando el alto precio de nuestro Salvador por estos trapos de inmundicia, por los que por nuestros pecados estábamos en camino de muerte.

¿Qué pagaré a mi Señor por todos sus beneficios para conmigo?

martes, 26 de septiembre de 2017

HOMBRE CONÓCETE A TI MISMO



Ciertamente el que forma los montes y crea el viento, el que anuncia al hombre su pensamiento, hace de las tinieblas mañana y pasa sobre las alturas de la tierra; Jehová Dios de los ejércitos es su nombre (Amós 4:13).
Como creyentes es importante entender y reconocer que siempre, esto es inevitable en este plano humano, siempre vamos a estar ante pruebas y tentaciones. Pero, en medio de ellos es a lo que nos hemos de inclinar. Si se detienes a examinar la maldad que nos rodea, cuando esta misma maldad toca a su puerta, cuando tristemente tiene oportunidad de entrar a su hogar, ¿Cuál ha sido su respuesta ante ella? ¿Cómo procedió en medio de ello? ¿Se unió al mal o glorificó al Señor? ¡Gloria a Dios! si como pueblo pudo haber este coro unido:
1.      Si en mi corazón hubiera yo mirado a la maldad, el Señor no me habría escuchado (Salmo 66:18).
Si en mi mente hubiese considerado el mismo camino de error y proceder conforme a ella, habría limitado, detenido, obstruido el obrar de Dios en medio de aquello.
Cualquiera que haya sido la prueba que se haya atravesado, a través de está brotará la verdad que ciertamente reina dentro de nosotros, o la voz, la actitud que hemos de hacer imperar aún en las situaciones precarias. Pero estos son medios que el Señor utiliza para hacernos ver en dónde estamos en lo referente a nuestra realidad espiritual, aun respondiendo en la carne o respondiendo en el Espíritu.
2.      En mi corazón he guardado Tus dichos para no pecar contra Ti (Salmo 119:11).
Esta es la posición ideal en donde todo creyente debe de estar, pero, en instancias, en ocasiones se presentan situaciones en donde en vez de brotar los dichos del Señor, en vez de florecer aquellas respuestas que saturadas están de la Palabra, en esencia refleja lo poco o nada del conocimiento de verdad en los creyentes.
Pero el salmista expresa o revela que el abasto que hay en él es la Palabra de Dios, que su respuesta es la Palabra, que su manera de proceder es conforme a la Palabra.
Porque la única manera de no estar en falta o haber fallado al blanco para el creyente es procediendo conforme a lo establecido en la Sagrada Escritura. Habiendo puesto por obra lo dictaminado por Dios, y no habrá caído en pecado, el cual sería una acción contra el Señor.
3.      Así ha dicho Jehová: ¡Maldito aquel que confía en el hombre, que pone su confianza en la fuerza humana, mientras su corazón se aparta de Jehová! (Jeremías 17:5)
Hay instancias en donde en vez de buscar del Señor, la voz de hombre cubre su esperanza de algo que fácilmente podría cambiar por variadas razones y dejarle en un desierto, porque toda estructura o edificación humana tiene un tiempo de vida. Empero, todo aquél que ha tomado aquél camino de confianza en la fuerza humana, está en camino de maldición, porque ha puesto un depósito en hombre, que sólo pertenece a Dios.
Sin embargo, estas evidencias florecen en nuestro caminar y deja notorio en dónde nuestra confianza está.
Había una hermana de fe que había recibido revelación del Señor que iba a ser empleada en una dada compañía. Y, gloria a Dios, en base a lo que el Señor le indicó así la hermana obró.
Aquella mañana se preparó y fue en dirección a la compañía en que el Señor le hizo saber que sería empleada. Al llegar le hizo saber a la recepcionista o secretaria que deseaba ver al gerente porque Dios le dijo que iba a obtener empleo en aquel lugar.  La secretaria un tanto perpleja y sorprendida por la seguridad, firmeza de aquella hermana en sus palabras hacia ella, le informó al gerente el cual le permitió audiencia. La hermana le informó al gerente lo mismo que había hecho saber en recepción, no sabemos en capacidad de qué fue empleada, pero fue empleada.
Ella no entró en aquel lugar basada en las probabilidades, ella escuchó la voz de Dios y en base a lo que Él le indicó ella actuó.
¿Qué habría quedado revelado en la acción de usted? ¿Se habría presentado porque fue referido por alguna persona o porque el Señor se lo indicó?
Esta hermana reveló en quién ella está anclada, ella dejó revelado en quién está su esperanza.
¿Qué se habría conocido de usted en una situación como esta?
Estoy totalmente creyendo a mi Dios ó tengo que considerar y aún está considerando.
4.      No dejes que se incline mi corazón a cosa mala, para hacer obras impías con los que hacen maldad; y no coma yo de sus deleites (Salmo 141:4).
Aquí converge la probabilidad de todo creyente, todos estamos propensos a inclinarnos al mal, porque esto forma parte de nuestra libre escogencia. Pero, levantar plegaria para fortalecer esas áreas vulnerables, levantar oración para fortalecer las murallas cuando este mal trata de sobrecoger nuestra profesión de fe, para no terminar asociándonos o conduciéndonos igual como aquellos que lo han hecho su forma de vida.
Le estamos diciendo al Señor, le estamos rogando que interceda en esos momentos, y que no permita que esa semilla germine, que no tenga comienzo, que el Creador siempre le ponga fin, que sea siempre un árbol cortado y desarraigado desde su raíz.
Siempre el Señor nos dejará frente al espejo de nuestras acciones, palabras permitirá que florezca o se asome lo que tenemos allí en lo profundo de nuestro ser, para que realmente estemos anuentes de la verdad que hay en nuestras vidas e ir en el camino de corregirlos entregándolos a Él, para que limpie y vacíe nuestras vidas de aquel peso muerto y llenarlo sólo de su presencia.

El proceso de conocer la verdad que hay en nosotros, la abundancia de lo que allí está. Hay veces es espantoso, otras aun no lo podemos creer; pero, Dios, es un Señor de revelaciones y nos ha de hacer saber aquella verdad, para que podamos al igual en esas áreas en nuestras vidas, cedértelos para que al igual allí Él se entrone y tenga total control.





EL DÍA DE SER CONOCIDOS POR EL AMOR ES SIEMRE (LOS 365 DÍAS DEL AÑO)

    El mundo hace una pausa todos los años, y se celebra el día de los enamorados, el día de la amistad. Es encomiable lo que se hace, reg...